Animal Gourmet
MESAMÉRICA

La Guerrerense: Placer culinario de Ensenada

Tostada de erizo y almeja pismo. // Foto: La Guerrerense vía Facebook

Que La Guerrerense de Ensenada, Baja California, haya sido elegida por los organizadores de Mesamérica para abrir boca y calentar motores para los eventos de esta importante cumbre gastronómica, no es cosa menor.

Doña Sabina Banderas llegó a Ensenada hace 36 años de luna de miel... y nunca se fue. // Foto: La Guerrerense vía Facebook.
Doña Sabina Banderas llegó a Ensenada hace 36 años de luna de miel… y nunca se fue. // Foto: La Guerrerense vía Facebook.

Resultan tan buenas –y adictivas– sus recetas que la mismísima doña Sabina Bandera vino a la capital a preparar el brunch dominical que se sirvió en la terraza del hotel Condesa DF. El día era perfecto para el menú fresco: soleado y muy caluroso.

Es una cocina franca, sin pretensiones, muy representativa de lo que es el amor que los mexicanos desarrollamos por ciertos platillos. Sabores e ingredientes que tocan el alma; sabrán que no exagero cuando prueben la tostada de erizo con almeja pismo (una clase de molusco que sólo se da en esas latitudes y cuya concha puede llegar a ser tan grande como un plato de pan), aguacate y salsita especial. Gloriosa.

Además de la tostada de erizo hubo tostadas de pescado y almejas pismo en su concha. Todo acompañado por cervezas Bohemia y por distintas champañas de Moët & Chandon. Fue un buen inicio culinario para los siguientes tres días en Mesamérica.

Ensenada es famosa por muchas cosas, entre ellas según los conocedores, por ser uno de los lugares en los que mejor se come en nuestro país. Ahí han empezado chefs de la talla de Jair Téllez (Merotoro, Laja) y Benito Molina (Manzanilla). La producción de pescados y mariscos de agua fría de la zona es famosa –y muy codiciada– en los restaurantes que incluyen en sus menús esos ingredientes.

La variedad de las salsas de La Guerrerense
La Guerrense tiene salsas de todo picor y para todos los gustos, hasta para los más crudos. // Foto: La Guerrerense vía Facebook

Cada agosto se celebran las fiestas de la Vendimia, donde todo gira durante casi tres semanas alrededor de la comida y la bebida: pescados, cocina de autor, clamatos con almeja fresca, cervezas artesanales, productos orgánicos y mucho, pero mucho vino.

Pescados, cocina de autor, clamatos con almeja fresca, cervezas artesanales, productos orgánicos y mucho, pero mucho vino.

Una de las partes más emocionantes de visitar Ensenada es ir a desayunar tarde o a comer a La Guerrerense, sin duda uno de los mejores lugares de pescados y mariscos de México. Doña Sabina y su familia, originarios de Guerrero, llevan deleitando a locales y foráneos con sus recetas desde hace más de veinte años.

No te imagines que es un restaurante perfectamente montado, con mesas, manteles y meseros, lejos de eso; es un carrito en la calle. Sí, leíste bien, es un local en donde comes “paradito” en plena banqueta y al rayo del sol, con tu refresco –gaseosa, como le dicen por allá– o agua fresca en mano.

¿El menú? Inmejorable: ceviches, jaiba, almeja generosa, pata de mula, ostiones, caracol, almeja pismo en su concha o en coctel, tostadas de pescado, de erizo, de pulpo o camarón, cocteles de uno o varios ingredientes; tu escoges. No olvides que todo lo que comes, estaba hace unas horas viviendo plácidamente en el mar. Los ceviches de la pesca del día son espectaculares y el coctel de pulpo y camarón es fantástico. Ellos mismos hacen sus salsas, las hay de diferentes niveles de picor y distintos ingredientes base, son bravas, ten cuidado; buenísimas para curar hasta la cruda más impertinente.

No olvides que todo lo que comes, estaba hace unas horas viviendo plácidamente en el mar.

Muy afortunados fuimos los chilangos de que doña Sabina trajera algunas de sus delicias al DF como parte de la agenda  de Mesamérica 2013. Y eso fue solo el inicio…

Tan famosa es su comida que hasta le compusieron un corrido a doña Sabina:

Por Mayalen Elizondo

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