Hablemos de uno de los whiskies más especiales de Escocia
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Hablemos de uno de los whiskies más especiales de Escocia

Por Animal Gourmet

Hablemos del whisky, así, sin la letra “e”. Esta bebida de color ámbar se obtiene de la destilación de cereales como el trigo, la cebada, la malta, el centeno o el maíz y se envejece o añeja en barricas tradicionalmente hechas de madera.

El whisky es de Escocia y Gales, mientras que el whiskey es de Irlanda, Estados Unidos y otras regiones del mundo. Quizá no sabías que esta bebida también se produce en Canadá, Japón e India, ¿cierto?

Y como en gustos se rompen géneros, y como sucede con muchas otras bebidas, cada whisky tiene un proceso de elaboración especial de acuerdo al origen, el gusto, el fermentado y el añejamiento.

Uno de los whiskies más especiales de Escocia es el Johnnie Walker Blue Label, la bebida insignia y de lujo de la Casa Walker, la cual se jacta de ser el resultado de una búsqueda por la perfección: solo una de cada 10 mil barricas funciona para elaborar este whisky. Además, mezclan distintos whiskies de todo Escocia, incluso de destilerías que ya no existen.

Así, el Johnnie Walker Blue Label es lo que en el mundo del whisky se conoce como un blend (mezcla, en inglés) que recrea el sabor de los whiskies del siglo XIX, una ola poderosa que se rompe en un final suave y prolongado.

Cada botella de este whisky –homenaje al Old Highland Whisky que Alexander Walker creó en 1867– es única y lleva una numeración individual con el sello Walker.

Cuando bebes un vaso de Blue Label la experiencia es de un gran sabor, profunda riqueza y humo, capas de miel y fruta, con una terminación increíblemente suave; un olor dulce y redondeado con una humedad seca mezclada con la dulzura de las pasas.

El primer sorbo tiene una sensación aterciopelada que da lugar a una explosión de nueces, miel, pétalos de rosa, sherry y naranja. En un segundo sorbo se experimentan kumquats, humo aromático, sándalo, tabaco y chocolate, y su final es largo y satisfactorio, con humo y pimienta, y finaliza en una explosión gloriosa de especias.

Sin duda, un whisky especial para momentos especiales.