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Tu nueva mejor amiga en la cocina: así funciona una olla de cocción lenta

Por Animal Gourmet

La olla de cocción lenta resulta ser un aparato maravilloso para ahorrar tiempo en la cocina y olvidarte del montón de sartenes y ollas acumuladas en el fregadero esperando a que las laves. Basta con colocar los ingredientes en la olla y dejar que haga los suyo para que los aromas se dispersen en tu casa y te avisen que la cena está lista.

Carnes, vegetales, salsas, sopas, cremas e incluso postres, todo puede convertirse en una comida casera y nutritiva con una olla de cocción lenta que prácticamente cocina por ti. Antes de preguntarte por qué no tienes una en casa, te contamos cómo funciona.

Una olla de cocción lenta te permite cocinar en casa sin que supervises tus alimentos durante largos periodos de tiempo. En una estufa, una olla se calienta desde la parte inferior y el calor se eleva por los lados para calentar la comida.

Del mismo modo, una olla de cocción lenta crea calor hacia la base, el cual se transfiere hacia los lados del recipiente para calentar los alimentos. La diferencia es que son más precisas en cuanto a temperatura y tiempo, y la diferencia más significativa: ya que se trata de un dispositivo que está destinado a utilizarse sin supervisión, no hay necesidad de preocuparte por tus alimentos mientras no estás en casa.

Las ollas de cocción lenta tienen dos opciones de temperatura, alta y baja; la temperatura final está limitada a 100°C, pero la diferencia está en el tiempo que tardan en llegar a ese máximo: la temperatura alta tarda casi la mitad de tiempo que la baja.

Después de agregar todos tus ingredientes a la olla, seleccionas la configuración de calor (baja o alta) y el número de horas de cocción; la mayoría de las ollas en el mercado alcanza hasta las 12 horas. Una vez que el tiempo de cocción finaliza, la olla de cocción lenta deja de cocinar y automáticamente cambia a estado templado, lo que mantiene la temperatura correcta hasta que tus alimentos estén listos para comer.

Si estás pensando en adquirir una, recuerda no cometer los siguientes errores:

No la llenes demasiado

La clave para obtener una cocción perfecta en tus alimentos es no llenar la olla. Las recetas bien diseñadas nunca llenarán la máquina más de las tres cuartas partes. Esta medida es la indicada para permitir la circulación de calor  y lograr una cocción completa, además de mantener una temperatura constante para que los alimentos se cocinen a fuego lento sin quemarse.

No abras la tapa durante la cocción

Es muy tentador levantar la tapa de la olla para ver lo que sucede dentro o incluso probar, pero trata de evitarlo. Las ollas de cocción lenta funcionan atrapando el calor y cocinando los alimentos durante un largo periodo de tiempo. Cada vez que levantas la tapa por curiosidad, la olla pierde calor y tarda un tiempo en volver a calentarse. Si la receta te indica levantar la tapa, hazlo rápidamente y añade 1 o 2 minutos al tiempo de cocción.

No agregues demasiado vino o licor

Si tu receta lleva vino o algún otro licor en una olla de cocción lenta no se reducirá, por lo que tu platillo tendrá un sabor muy etílico. Si quieres hacer un platillo con estos ingredientes asegúrate de usar una receta hecha específicamente para olla de cocción lenta.

No agregues productos lácteos demasiado pronto

Si lo haces, la olla hará que estos ingredientes se cuajen. Mejor espera hasta el final de la cocción para agregar cualquier producto lácteo.