Consejos para comprar pollo y conservarlo en el refrigerador
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Consejos para comprar pollo y conservarlo en el refrigerador

Por Animal Gourmet

¿Compraste el pollo con tu pollero de confianza o en un supermercado? No importa, estos consejos te harán la vida más sencilla al momento de elegirlo y de llevarlo a tu cocina.

Si decidiste comprar pollo empaquetado…

Revisa la fecha en la que fue empaquetado y la fecha de caducidad sugerida para que sepas hasta cuándo puedes consumirlo.

Sin embargo, no solo confíes en la fecha de empaque y de caducidad, también observa el color de la carne, el cual te dará una pista de qué tan fresca está. Sin importar la pieza que compres, fíjate que tenga un color rosado. Cuando el pollo se echa a perder, el color pasa de rosado a grisáceo. Ignora los paquetes que tengan alguna pieza con tonos grises.

Asimismo, pon atención al olor. El pollo no es completamente libre de olores, pero jamás deben ser pungentes. Si huele muy fuerte o agrio, déjalo por la paz.

El pollo y sus jugos

Los jugos o líquidos que el pollo crudo produce pueden generar bacterias como la salmonella, el campilobacter y otras, lo que puede enfermarte. Trata con cuidado el pollo para que sus jugos no escurran y no toquen otros alimentos sin empaquetar que quizá llevas en tus bolsas del mandado.

Al refrigerarlo…

Cuando llegues a casa mete el pollo al refrigerador lo más rápido posible. No lo dejes en el auto o en la bolsa del mandado mientras acomodas toda tu alacena.

Cuando metas el pollo al refrigerador cuida que sus jugos no escurran y entren en contacto con otros alimentos –por aquello de la contaminación y el posible riesgo de enfermedad-. Colócalo hasta abajo del refrigerador para que no haya posibilidad de que esto suceda.

Si no vas a consumir el pollo el mismo día que lo compraste, lo mejor es porcionarlo, guardar cada una de las partes en una bolsa de plástico resellable –procura liberar todo el aire dentro de ella- y congelarlas.

Puedes guardar el pollo crudo en el refrigerador solo durante dos días, mientras que en el congelador puede ser hasta nueve meses, aunque el sabor y la calidad de la carne disminuirá.

¿Y para descongelarlo?

La mejor opción es pasar el pollo del congelador al refrigerador, pero para que se descongele bien pasarán muchas horas –a veces hasta un día completo-. La ventaja es que el pollo no entrará en contacto con bacterias del ambiente.

Otra buena opción es sumergirlo –en la bolsa donde lo guardaste- en un tazón lleno de agua fría. Cámbiala cada 20 o 30 minutos; con este método, el pollo se descongelará en una o hasta tres horas, dependiendo del tamaño y el grosor de la pieza.

¡No lo laves!

Aunque estés acostumbrado a lavar el pollo, no lo hagas. Hace unos cuatro años, la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido advirtió que lavar el pollo antes de cocinarlo aumenta el riesgo de propagación de la bacteria campylobacter en las manos, superficies de trabajo, ropa y utensilios a través de la salpicadura de gotas de agua.