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¡Domina la técnica para preparar la omelette perfecta!

Por Animal Gourmet

Una buena omelette es suave de textura y con una cocción tierna, de tal forma que en el exterior el huevo no cambia de color y permanece “sin dorar”, y en el interior es cremosa.

Hay muchas técnicas para lograr una buena omelette, pero en realidad, la perfección en la también llamada “tortilla francesa” sólo se consigue con la práctica y (claro está) con algunos huevos desperdiciados para los que nunca se han aventurado a cocinar esta delicia.

Para que la omelette parezca como salida de los fogones de un chef francés se necesitan además dos elementos fundamentales: una temperatura baja y muy controlada (se vale sacar y meter el sartén del fuego cuantas veces sea necesario), y un sartén impecable. “Una omelette no puede hacerse bien en un sartén que se pegue”, dijo la cocinera estadounidense Julia Child, quien introdujo la cuisine française a las amas de casa de aquel país.

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Aquí te dejamos una receta que hará que todos le digan oui a este plato que, además, puedes servir a cualquier hora del día.

El truco para crear un omelette perfecto está, en gran medida, en el sartén. // Foto: Animal Gourmet.

El truco para crear un omelette perfecto está, en gran medida, en el sartén. // Foto: Animal Gourmet.

¿Qué se necesita?

  •  Un sartén de al menos 25 centímetros de diámetro.
  • 1 pala de plástico.
  • 1 espátula.

¿Cuáles son los ingredientes?

  • 3 huevos batidos por persona (o 2 huevos completos y una clara).
  • Espinaca baby, arúgula, brotes o berros (o una mezcla de brotes de tu elección).
  • Aceite de oliva (el necesario).
  • Sal y pimienta al gusto.

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Preparación

Calienta el sartén con muy poquito aceite de oliva a fuego medio. Vierte la mezcla de huevos (nunca más de seis por sartén). Con la ayuda de una pala, remueve el huevo como si fueses a preparar unos revueltos, pero con mucha más delicadeza. De esa forma, pasados más o menos dos minutos de cocción, ya tendrás una parte cocida. Hecho lo anterior, puedes dejar de remover para que la omelette comience a cubrir todo el sartén.

En ese momento la temperatura juega un factor clave. Manténla bajita, siempre bajita. Con la espátula despega las orillas para verificar la cocción. Si la capa cocida es lo suficientemente firme como para ir “envolviendo” la omelette, con los dos extremos hacia el centro, procede. Antes de cerrarla por completo puedes poner al centro la mezcla de espinacas y brotes de elección y con la ayuda de la espátula y la pala termina de envolver.

En este momento tu platillo está casi listo. Apaga el fuego, voltea la omelette para una última cocción de dos minutos en el reverso y sirve acompañado de pan.

Y si vista esta receta aún no te animas a preparar una buena omelette, te compartimos este video para que te animes.