¿Qué pasa si dejas de comer carbohidratos? - Animal Gourmet
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Lo creas o no, puedes ser intolerante a los carbohidratos y esa puede ser la razón de que te sientas inflamado y pesado todo el tiempo.

Los cereales, el pan y las pastas, en especial cuando se combinan con cantidades altas de azúcar y aditivos químicos -presentes en la comida procesada-, son los que causan más problemas. Sin embargo, es importante recordar que las frutas y las verduras también son carbohidratos y pueden generar el mismo efecto -aunque en menor medida-.

De acuerdo con Greatist y un artículo de Virgina Coperative Extension, esta intolerancia puede ser causada también por un mal diseño en la dieta. La mayoría de la gente asume que los carbohidratos son malos, los hacen sentir enfermos y además aumentan el peso, así que los elimina de su dieta.

Lo que ocurre es lo siguiente. Durante las primeras dos semanas todo marcha bien, el malestar se va y debido a que los carbohidratos suelen retener agua (en un modo positivo) se pierde peso, aunque lo que disminuye es el volumen de agua en el cuerpo, no la grasa, que requiere un proceso más complejo. 

Al cabo de dos semanas, el hambre  y la frustración se acumulan y los niveles de energía bajan, por lo que la ingesta de carbohidratos regresa y con ella la hinchazón, los malestares y el peso.

Esto se vuelve un círculo vicioso.

Cuando vuelves a consumir carbohidratos después de un tiempo, muchas cosas suceden en tu cuerpo. Primero repones las bajas en tus reservas y luego adquieres de nuevo el peso de agua. Esto te hace pensar que los carbohidratos son malos porque volviste a “engordar”.

La cantidad de carbohidratos que toleras depende en gran medida de tu propio cuerpo. No es una respuesta sencilla, pero es la verdad. No se puede decir que una dieta baja en carbohidratos es mejor que una alta en proteínas, simplemente funcionan de maneras distintas en cada tipo de organismo.

Por otro lado, un artículo publicado por The Harvard TH Chan reunió una serie de estudios que muestran que una dieta baja en carbohidratos puede ayudar a perder peso más rápido y mantenerlo a diferencia de una dieta baja en grasa.

El texto explica que este estilo de alimentación puede ayudar a disminuir los triglicéridos -principales portadores de grasa en el torrente sanguíneo– y a fortalecer el corazón, siempre y cuando la proteína y las grasas que complementan la dieta provengan de fuentes saludables.

Un estudio en el que participaron 82 mil mujeres mostró que aquellas que consumían dietas bajas en carbohidratos con grasas y proteínas vegetales tenían un riesgo 30% menor de desarrollar enfermedades cardíacas y alrededor de un riesgo 20% menor de desarrollar diabetes tipo 2, en comparación con las mujeres que comían muchos carbohidratos y dietas bajas en grasa.

En resumen, eliminar por completo los carbohidratos de la dieta puede generar desórdenes y malestares estomacales, además de un desequilibrio en los nutrientes que el cuerpo necesita, sin embargo, se recomienda mantener una dieta baja en carbohidratos para perder peso de manera más eficiente y mantenerlo, así como evitar problemas del corazón y diabetes tipo 2.

Para llevar una dieta baja en carbohidratos es necesario incluir frutas, verduras y granos enteros y dejar de lado las harinas refinadas y azúcares simples. Aunque la recomendación siempre será visitar al médico para una dieta especializada.