¿Asustado? El "pan pa´l susto" no será la solución
Animal Gourmet

El “pan pa’l susto” es culturalmente aceptado entre las familias mexicanas para mitigar o curar el espanto después de una situación de miedo, pánico o preocupación. El pan es amor, sin duda, pero esto no quiere decir que nos salve de las reacciones fisiológicas que el miedo ocasiona en el cuerpo.

Cuando algo terrible sucede, un estímulo le indica al cerebro que puedes estar en peligro. La señal de miedo llega rápidamente al tálamo -en el centro del cerebro- y viaja hasta la amígdala -en la base del cerebro-. Cuando experimentas algo que te asusta, la amígdala activa el hipotálamo, el cual libera hormonas como la adrenalina -también llamada epinefrina-. Cuando el cuerpo se inunda de esta hormona provoca que se dispare el ritmo cardíaco y la presión arterial.

Este proceso causa la generación de cortisol, una hormona que aumenta la presión sanguínea y el azúcar en la sangre y suprime el sistema inmunitario. De aquí surge el mito de que un susto puede causar diabetes.

“Una impresión muy fuerte va a aumentar la producción de las hormonas que producen la elevación de la glucosa, por lo tanto, le dan el último apretón al páncreas y bienvenido al mundo de la diabetes. Un susto no la causa, pero puede desencadenarla”, dice el vocero de la Federación Mexicana de Diabetes, Marco Antonio Villavazo en esta entrevista.

Por esta razón, dar una pieza de pan o cualquier alimento inmediatamente después de un susto no es recomendable, ya que en situaciones de alerta los niveles de glucosa regularmente están al tope y consumir más energía no es lo mejor. Es necesario esperar mínimo una hora para que los niveles de glucosa se equilibren.

En caso de que la presión baje, al mismo tiempo que la glucosa, no necesariamente se debe consumir pan, sino cualquier alimento que pueda aumentar los niveles de glucosa sin que sea una bomba de azúcar. Un trocito de chocolate amargo es una excelente opción.

Cuando experimentas miedo o pánico, la función estomacal e intestinal se inhibe hasta el punto en que la digestión se ralentiza o incluso se detiene, lo que ocasiona reacciones en el cuerpo como el incremento de ácidos gástricos. No, comer pan tampoco ayudará a normalizar tu digestión. Recuerda que si el malestar continúa después de la crisis debes acudir al médico.

Si “las penas con pan son menos” es por su delicioso sabor y su extensa variedad, no porque realmente funciona para aliviar los efectos de las emociones negativas.