No hagas huevo revuelto con pasta, aquí te decimos los consejos para hacer una pasta a la carbonara perfecta
Animal Gourmet

La pasta carbonara es uno de los mejores platillos para preparar cuando no hay comida en casa, en esos momentos en que el hambre es mucha y las ganas de ensuciarse las manos son pocas.

No importa qué tan desnudo esté tu refrigerador, seguramente hay una buena probabilidad de que tengas una caja de pasta, unos huevos, algo de queso y un buen trozo de tocino. Bueno, quizás este último ingrediente no esté esperando impacientemente en tu refrigerador mientras a ti se te ocurre ponerlo en un sartén caliente, pero la sencillez de una pasta carbonara merece tomarse unos momentos para buscar ingredientes de calidad o lo que hagan falta.

Al igual que la mayoría de los platos maravillosos compuestos de solo algunos ingredientes de la despensa, todo se trata de una buena técnica: un movimiento incorrecto y la salsa de la pasta  carbonara podría quedar grumosa y desagradable, algo así como una mezcla de pasta y huevo revuelto. Nadie quiere eso.

Con una buena receta y estos consejos para evitar errores comunes podrás tener una pasta carbonara perfecta:

Usar huevos a temperatura ambiente

Esto puede parecerte exagerado, pero tener cuidado en la temperatura de los huevos ayudará a que la salsa que cubre tu pasta sea suave y liviana. Antes de comenzar a hacer cualquier cosa, saca tus huevos del refrigerador (si es que los guardas ahí). Los huevos fríos pueden provocar aglomeraciones en la salsa.

Batir como si no hubiera mañana

Para la pasta a la carbonara se utilizan más yemas de huevo que claras, esto hace que la carbonara sea tan rica y reluciente. Batir los huevos para que las claras estén completamente incorporadas en las yemas dará a tu salsa una textura más uniforme. Piensa en los huevos revueltos, si para prepararlos no dejas que una mancha de clara de huevo esté presente entre las yemas, pues definitivamente no las vas a querer para tu carbonara.

Remover del calor

Aquí es donde la mayoría de la gente arruina su carbonara. No puedes mezclar la pasta y la salsa sobre el fuego. No lo hagas, por favor. El calor suave y residual de la pasta es lo que provoca que los huevos hagan una salsa aterciopelada, no el fuego de la estufa. Es necesario sacar físicamente la olla de la estufa y luego agregar la salsa. Si ignoras este paso tan importante terminarás con huevos revueltos. No hay nada de malo con los huevos revueltos, pero no es lo que estamos preparando ahora.

Agregar los huevos inmediatamente (pero lentamente)

Hablando del momento para agregar la salsa a la pasta, es necesario hacerlo justo después de quitar la sartén del fuego. La pasta debe de estar lo suficientemente caliente para que los huevos se cocinen y toda la salsa quede en un punto perfecto. Pero no la viertas toda de una vez; debe agregarse gradualmente para que tenga la oportunidad de espesar.

Mantener la pasta en movimiento

Mientras viertes la salsa, asegúrate de que la distribuyas de manera uniforme. Lo ideal es que cada centímetro de pasta quede cubierta con esta deliciosa salsa, así que con una mano tendrás que verter la salsa mientras que la otra la ocuparás para revolver.

Ahora sí, una receta para que hagas pasta carbonara en tu casa:

Ingredientes

  • 3 cucharadas sal (o más, si necesitas)
  • 115 gramos de panceta o tocino
  • 60 gramos de queso parmigiano reggiano
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 2 huevos grandes
  • Pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 450 gramos de espagueti

Procedimiento

Calentar 5 litros de agua en una olla grande. Cuando el agua comience a hervir, agregar 3 cucharadas de sal y cubrir la olla con una tapa. Mientras, cortar en pedazos pequeños el tocino o la panceta y rallar 60 gramos de parmigiano reggiano  para más adelante.

Batir 4 yemas de huevo y 2 huevos enteros en un recipiente mediano hasta que no quede ningún rastro de las claras, luego agregar el queso rallado. Agregar varias pizcas de pimienta y reservar una parte para el final.

Ahora calentar 2 cucharadas de aceite en otra olla grande a fuego medio. Agregar los trozos de tocino y cocinar, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén crujientes alrededor de los bordes, de 7 a 10 minutos.

Retirar la olla del fuego. Con una cuchara de madera retirar el tocino y llevarlo a un tazón más pequeño. Conservar la grasa en la olla, alrededor de 3 cucharadas, si es más grasa, retirarla.

Cocinar la pasta en el agua hirviendo, revolviendo ocasionalmente. Justo antes de que la pasta esté lista, sacar 1¾ tazas del agua de la pasta. Agregar 1 taza de agua de cocción de pasta a la olla donde se reservó la grasa de tocino y llevar a ebullición a fuego medio-alto. Escurrir la pasta en un colador, luego llevarla a la segunda olla.

Cocinar la pasta, revolviendo constante y vigorosamente, hasta que esté al dente y el agua se reduzca a la mitad, aproximadamente 2 minutos. Retirar la olla del fuego.

Batir ¼ de taza de agua de cocción de pasta en la mezcla de huevo reservada, luego muy lentamente verter en la segunda olla, revolver constantemente, hasta que el queso se derrita y el huevo se espese para formar una salsa brillante y suave. Sazonar con sal, si es necesario. Agregar el resto de ½ taza de la agua de cocción pero una cucharada a la vez, hasta que la salsa tenga la consistencia de crema espesa.

Por último, agregar el tocino, mezclar y servir. Cubrir con pimienta y más queso rallado.