

El aguaymanto es considerado un superalimento que se da naturalmente en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, una vez procesada esta fruta se obtiene mermeladas, yogur, dulces, helados, conservas y licores.
Investigaciones científicas han determinado que se pueden extraer preparados con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, antidiabéticas e hipocolesterolemiantes y tratar enfermedades crónicas como el asma, la hepatitis, la dermatitis y algunos tipos de cáncer.
Un estudio del 2008, realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, demostró la acción citostática del extracto del fruto de P. peruviana. Mientras que un informe de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), de Perú, destaca que es fuente de vitaminas, proteínas, lípidos y minerales.

Aguaymanto, uvilla, uchuva, ushun es una pequeña baya de cascara amarillo anajaranjado y con sabor dulce levemente ácido, parecido al de la piña y el mango.
Pertenece a la familia de las solanáceas, al igual que la papa, el tomate, la berenjena y los pimientos. Crece en climas variados, desde la costa hasta la selva, especialmente en zonas con buena luminosidad.
Colombia es el principal productor y exportador de aguaymanto. Países Bajos, Estados Unidos, Alemania, Canadá, Bélgica, Francia y Emiratos Árabes son los principales mercados que compran esta fruta.

El aguaymanto tiene un alto contenido de antioxidantes, vitaminas A, B, C, K y fitoesteroles que lo convierten en una fuente de propiedades tanto nutritivas como nutracéuticas (benefician al cuerpo más allá de su valor nutricional).
Su efecto antioxidante es clave para neutralizar los efectos de los radicales libres, responsables del daño de las células.
El contenido de fibra del aguaymanto ayuda, además, a regular el azúcar en sangre y previene la resistencia a la insulina y la diabetes.
