Las Últimas Vacaciones: Una Oda al Sentido del Gusto

Descubre las recetas y la pasión por la cocina en Las Últimas Vacaciones. Un viaje sensorial entre mantequilla, los sabores en la cocina y la pasión por la vida.

Las Últimas Vacaciones: Una Oda al Sentido del Gusto
Escena de la película las ultimas vacaciones, donde la protagonista se encuentra cocinando./ Foto: Paramount Pictures

Para este día de recalentado, te presentamos una joya cinematográfica que es, en esencia, un festín para los sentidos. “Las Últimas Vacaciones” trasciende la comedia para convertirse en un homenaje a la pasión culinaria y al respeto por el ingrediente.

La Cocina como Ritual y Anhelo

La vida de Georgia Byrd gira en torno a la gastronomía. Su devoción se manifiesta al recrear meticulosamente las técnicas del chef Emeril Lagasse. Sin embargo, su relación con la comida es inicialmente platónica: cocina platos exquisitos, los documenta en su “Libro de Posibilidades” y los comparte con otros sin probarlos. Para ella, la alta cocina es un arte que se admira, pero que no se atrevía a protagonizar.

Pichón asado sobre cama de col rizada.
Pichón asado sobre cama de col rizada, uno de los platillos a ordenar en la pelicula./ Foto:
Paramount Pictures

El Respeto Absoluto al Menú

El clímax gastronómico ocurre cuando Georgia, tras recibir noticias que cambian su vida, viaja al Grandhotel Pupp en busca de su chef favorito. En un acto de valentía culinaria, decide ordenar el menú completo de la noche. Lo que realmente cautiva al chef del hotel en su integridad como comensal: no solicita ninguna sustitución. Georgia entiende que una receta es una obra terminada y se entrega por completo a la experiencia sensorial diseñada por el autor.

Puntos clave para amantes de la cocina:

  • La mantequilla y el sabor: La película celebra el placer sin culpa, destacando la importancia de la técnica y el sabor real por encima de las restricciones.
  • El lenguaje universal: La comida se convierte en el puente que conecta a una vendedora con la alta sociedad y el personal de cocina, demostrando que el buen paladar no conoce jerarquías.
  • De la foto a la degustación: Es una invitación a dejar de coleccionar “posibilidades” visuales y empezar a vivir las experiencias gustativas en el presente.

Ideal para ver hoy mientras disfrutas de los sabores de tu propio banquete. ¡Buen provecho y felices fiestas!

 

Las Últimas Vacaciones: Una Oda al Sentido del Gusto