
El futuro nos alcanzó y las chelas artesanales sostenibles están aquí y con un gran detalle: hechas con agua reciclada del baño y tu lavadora.

Si te dijera que pronto podrías brindar con una chela hecha con agua que alguna vez pasó por tu regadera o tu lavadora, seguro te sorprenderías. Y aunque suena como algo salido de una novela de ciencia ficción, ya existe y está en camino de convertirse en tendencia. Antes de que te escandalices, no es la primera cerveza hecha con ingredientes poco comunes, te cuento de qué se trata esta propuesta, por qué funciona y cómo esta idea curiosa y polémica puede marcar el futuro de la cerveza y el uso responsable del agua.

El proyecto del que te hablamos es de una empresa americana llamada Epic CleanTec, enfocada en desarrollar tecnología para la gestión eficiente y sostenible del agua, y en la creación de productos que den acceso a agua potable proveniente de fuentes poco comunes, pero seguras para consumo humano.
Antes de que pienses otra cosa, las cervezas que desarrollaron no están hechas con aguas negras ni cruda que sale directamente del inodoro: la materia prima proviene de aguas grises (las de duchas y lavadoras). Esta agua ha sido recolectada, filtrada y purificada con tecnologías avanzadas; incluyendo tratamientos de membranas, desinfección UV y procesos de purificación tan completos que el agua resultante puede ser tan limpia como la que viene de una planta de tratamiento. Es decir, se limpia exhaustivamente y se convierte en un ingrediente confiable para la elaboración del mosto cervecero de dos estilos: Shower Hour IPA y Laundry Club Kölsch.

La Shower Hour IPA es refrescante y profundidad, gracias a la malta y la levadura artesanal que usan. Y no solo se elabora con agua reciclada, sino que también se elabora con otros ingredientes sostenibles: lúpulo Azacca, grano de fonio (naturalmente tolerante a la sequía, crece rápidamente sin fertilizantes y favorece la salud del suelo, lo que lo convierte en uno de los cereales más sostenibles del mundo) y levadura Kveik (fermenta rápido y en caliente, lo que reduce el consumo de energía).

Por su parte, la Laundry Club Kölsch se inspira en el icónico estilo cervecero de Colonia: ligera, sutilmente afrutada y refrescantemente limpia, con un suave dulzor a malta y un final seco. Es fácil de beber y demuestra que el gran sabor y la auténtica sostenibilidad son la pareja perfecta. Esta cerveza está elaborada con malta Pilsner, levadura de mezcla patentada y lúpulo Hallertau.
¿Que tan bien saben estas cervezas artesanales? Pensar que porque el agua proviene de duchas o lavadoras, la cerveza tendrá un sabor extraño es un error. La realidad es que el tratamiento la deja tan pura que puede ser indistinguible de una cerveza tradicional, siempre que otros ingredientes (malta, lúpulo, levadura) y el proceso de fermentación se ejecuten correctamente.
Estas cervezas hechas con agua reciclada son una propuesta seria y técnicamente viable que busca transformar la forma en que entendemos y usamos el agua, incluso en algo tan cotidiano como una chela. Puede que esta sea solo la primera de muchas cervezas “del futuro” que probarás sin saber que alguna vez fue ducha, lavado o grifo en otra vida.
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