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Cinco tips para armar tu gin tonic perfecto

Por Animal Gourmet

Refrescante, de moda y delicioso. No podría ser otra cosa que no fuera un gin tonic. Esta bebida está en los paladares más exigentes y últimamente se ha vuelto un coctel muy común, pues la ginebra es un licor versátil que va con casi cualquier cosa. Aunque tiene relativamente poco de haber vuelto a la popularidad,  tiene una historia muy interesante.

La ginebra es un destilado de cereales o papa -muy similar al vodka- cuya diferencia con este último es que se infusiona con botánicos, especialmente el enebro. Dependiendo del tipo de hierbas que se agreguen existirán distintos tipos de gin, y para cada uno hay garnituras que van mejor que otras. Para que tu gin sepa exactamente como lo estás esperando te compartimos cinco factores que debes cubrir.

1. El tipo de ginebra

Te presentamos el enebro, la baya que transforma el vodka en ginebra.

Existen tres tipos de ginebra: London Dry, Distilled y las aromatizadas. La primera se trata de un destilado enriquecido con el sabor de enebro; es la más sencilla de mezclar pues no tendrá muchos aromas pero sí un sabor seco.

La destilada es macerada con botánicos, por lo que percibirás diferentes notas aromáticas al mezclarla con el agua tónica (cítricos en su mayoría).

La tercera sigue la receta base de la ginebra seca pero se macera con distintos ingredientes, pueden ser pieles de cítricos, flores, azafrán, o incluso especias como la pimienta.

2. Los mezcladores

Un buen gin tonic lleva el 70% de la bebida en pura agua quina, que da un sabor amargo y dulce al coctel. Si la primera impresión te parece demasiado fuerte, puedes intentar mezclarlo con agua mineral o incluso con refresco de limón, aunque la verdad es que queda mejor de la forma tradicional. Además, el sabor de la tónica hará que tengas una sensación muy refrescante.

3. El vaso

Si eres de ginebras secas, te recomendamos un vaso old fashion. Para las que son aromatizadas o destiladas sí vale la pena utilizar una copa de globo, pues los aromas irán saliendo conforme bebes tu trago. Te recomendamos oler primero la ginebra antes de agregar los mezcladores y otra vez ya terminada, notarás la diferencia.

4. Las garnituras

Un distintivo muy estilizado de los gin tonics es que las pieles de los cítricos se agregan en twist. Para hacerlo, sólo quita la parte blanca, porciona la piel en tiras y enrédala en un palillo. Espera unos minutos y estará listo para decorar tu drink.

Para los London Dry

Cuando utilices este tipo de ginebras, imagínate tu coctel como un lienzo en blanco en el que puedes poner lo que se te antoje. Cualquier ginebra siempre irá bien con jugo de limón y su twist, pero en este caso puedes echar a volar tu imaginación. Eso sí, procura que las garnituras vayan bien entre sí.

Te recomendamos que le des un toque frutal con moras, kiwi o bayas; el dulzor y acidez te ayudarán a equilibrar el sabor de la ginebra y la del agua quina. Si eres de sabores dulces, agrega unas supremas de melón o granada y seguro te va a gustar. 

Para aumentar el amargor pero a la vez tener un trago fresco y especiado puedes experimentar con toronja, cardamomo o pimienta rosa. También prueba con hierbas aromáticas como albahaca y perejil.

Las destiladas

Cuando utilices ginebras destiladas, te recomendamos que sigas a tu nariz. Siempre vas a percibir algo de especias y cítricos, entonces lo mejor es que lo hagas con limón amarillo, pepino y romero. Si le vas a más a lo dulce, échale naranja o lima. La magia de todos estos ingredientes es que no esconderán los aromas propios del gin.

Para acentuar la acidez puedes hacer una mezcla con jamaica o frambuesa, resaltará los botánicos con que se destiló y además no te va a empalagar. 

¿Y las aromatizadas con qué van?

En el caso de las ginebras aromatizadas también te recomendamos que sigas a tu nariz. Si te sabe a piel de cítricos o alguna especia que puedas distinguir, pruébala primero sola y con base en eso agregas las garnituras. Hay veces en las que están tan llenas de personalidad que no es necesario agregar nada más que el mezclador.

5. La preparación

El sabor de un buen coctel depende mucho de cómo lo preparas y el gin tonic no es la excepción. Si ya elegiste el tipo de ginebra, el vaso y con qué mezclarlo, sigue los siguientes pasos:

  • Agrega hielo que cubra la tercera parte de la altura del vaso o copa.
  • Incorpora la ginebra (algunos mixólogos utilizan una cuchara bailarina para que la caída sea sutil y no se rompan las partículas que darán aroma a tu trago).
  • Gira un poco el vaso para ‘sudarlo’. Esto te va a ayudar a que los hielos y la ginebra se integren mejor.
  • Agrega la garnitura de tu elección. Si vas poner fruta en puré primero revuélvela con la ginebra y después los trozos completos para vestir tu trago.
  • Incorpora tu mezclador. Si andas creativo, puedes decorarlo con más garnituras en el anillo y ahora sí, ¡salud!