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Qué comer y qué no comer cuando estás bajo mucho estrés

Por Óscar Nogueda

El estrés forma parte de nuestra vida diaria y afecta nuestra salud sin que nos demos cuenta. ¿Y qué pasa con la alimentación? Cuando nos preocupamos se nos antoja comer cierto tipo de alimentos, aunque el impacto de esa selección no sea tan bueno para nuestra dieta. Por eso, en este #SabuesoGourmet, te traemos qué alimentos evitar cuando estás estresado o estresada.

Platicamos con la doctora Nathaly Torres, quien forma parte del Departamento de Biología Molecular y Genómica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, y con la maestra Mariana Isabel Valdés Moreno, académica de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ellas nos explicaron qué pasa con nuestro cuerpo cuando lo sometemos a estrés y qué podemos comer en esos casos.

Las expertas mencionaron que cuando sentimos mucho estrés solemos consumir alimentos con un mayor contenido en grasas saturadas, azúcares simples, condimentos, así como productos industrializados. Estos alimentos pueden calmarnos por algún tiempo, pero a la larga favorecen el desarrollo de enfermedades. 

De acuerdo con la doctora Torres, existen tres grupos de personas cuando estamos bajo estrés. El primer grupo aumenta su apetito, el segundo disminuye su apetito y el tercero lo mantiene estable. Un artículo en la revista científica Sanum indicó que el 42% de las personas incrementó la ingesta de alimentos en situaciones de estrés.

Un círculo vicioso: qué alimentos evitar cuando estás estresado

Cuando estamos en situaciones de estrés o ansiedad, podemos elegir de forma errónea los alimentos que consumimos. En muchas ocasiones, recurrimos a la comida para encontrar confort ante emociones adversas y solemos acudir a alimentos ricos en calorías, grasas y azúcares, tales como galletas, panes, bebidas azucaradas, chocolates dulces, pasteles, frituras, palomitas, cafeína o alcohol.

Estos alimentos con altos contenidos de azúcares y grasas, debido a su composición química, actúan en regiones del cerebro que están relacionados con el sistema de recompensa y  el sentir placer, al momento de comer. Si su consumo se repite constantemente, se genera un círculo vicioso, ya que en futuras ocasiones el cuerpo necesitará una mayor cantidad de estos productos. 

“Por el efecto del estrés, preferimos comidas azucaradas y grasosas. Este tipo de alimentos suele tener sal escondida, por los conservadores. El hecho de que estemos estresados de manera constante hace que acumulemos más grasa en nuestra región abdominal —dijo Váldes Moreno—. Estamos estresados y comemos alimentos poco saludables, que tienen más calorías, más sodio y estamos acumulando más grasa”.

“Si esto se repite por mucho tiempo nos puede llevar a desarrollar una resistencia insulina o diabetes tipo 2. Con las grasas sentimos placer, son alimentos hiperpalatables, generan una sensación muy fuerte —señaló la doctora Torres—. Esto hace que se vuelva un círculo vicioso, que incluso cuando ya no estamos en situaciones estrés, el cuerpo quiera consumir estos tipo de alimentos”.

Checa: Cinco alimentos que debes de evitar cuando sientes mucho estrés

Cuidado con la cafeína, el alcohol y los ultraprocesados 

La cafeína y el alcohol son metabolizados de forma diferente por cada persona, no obstante, pueden causar más ansiedad, ya que actúan a nivel cerebral y aumentan el nivel de alerta en el que estamos. “Las alteraciones gastrointestinales se asocian mucho con el estrés, es preferible evitar alimentos grasos —dijo Valdés Moreno—. La cafeína aumenta nuestra frecuencia cardiaca, eso puede agravar condiciones de salud preexistentes como la hipertensión o el riesgo cardiovascular”.

Asimismo, la académica señaló que el grupo de alimentos ultraprocesados, desde embutidos hasta pastelitos, tienen un contenido alto en grasas y sal, los cuales son poco saludables para las personas y, si quieres saber qué alimentos evitar cuando estás estresado, debes empezar por este tipo de productos.

La Universidad Católica Pontificia de Chile explica que “existen alimentos que pueden aumentar la sensación de ansiedad y estrés corporal como el alcohol en grandes cantidades, el café y bebidas energéticas por su contenido de cafeína,  actúan sobre el sistema nervioso aumentando la presión arterial, lo que agrava la sensación corporal de ansiedad. Por otro lado, el consumo de sal  en grandes cantidades, puede aumentar la presión arterial, lo cual intensifica el estrés”.

Un alivio temporal, pero con efectos que pueden ser negativos

La académica de la UNAM explicó que, en estado de estrés, preferimos comer este tipo de alimentos debido a que liberamos dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer. Es decir, al consumir estos alimentos sentimos placer y el estrés disminuye, sin embargo, este efecto es temporal. “Cuando tengamos una emoción fuerte como estrés y ansiedad, lo ideal sería no comer nada porque nosotros debemos comer cuando sentimos hambre, y la mayoría de las veces comemos sin hambre —nos aclaró la doctora Torres—. Cuando sentimos estrés o ansiedad y comemos, es más seguro que esas decisiones de los alimentos que vamos a consumir no sean las más adecuadas. Por el mismo estado emocional que tenemos no vamos a dedicar el tiempo para un alimento sano, elegimos lo más fácil”.

Y si optamos por comer algo, ¿qué es recomendable?

La doctora Torres subrayó la necesidad de buscar alimentos y técnicas que sean saludables para nuestra salud, y no buscar que la comida se convierta en un tipo de “medicamento” contra la ansiedad y el estrés. Si optamos por comer algo, la académica de la Universidad de Guadalajara recomienda los alimentos con un mayor contenido de fibra, que nos pueden ayudar a reducir la ansiedad. Como los granos enteros, frutas, verduras o arándanos, que pueden ayudar a calmarnos. “Cualquier fruta o verdura que nos cueste más tiempo en masticar, tienen más contenido en fibra. El hecho de que nuestra boca esté masticando, va a ayudar a mandar mensajes al cerebro para sentirnos más tranquilos”.

Otro tipo de alimentos que nos pueden ayudar a enfrentar el estrés son las nueces, almendras, nuez de la India entera y los que contienen Omega 3, como el salmón. Esta es una grasa buena que mejora las señales neuronales. También están los alimentos fermentados, como el kéfir o la kombucha. 

La maestra Váldes Moreno explicó la necesidad de construir estrategias para mejorar nuestra alimentación, tales como planear nuestros tiempos de comida y compras de alimentos, y mantener atención plena en nuestra alimentación cuando comemos.

Ahora que sabes qué alimentos evitar cuando estás estresado, checa algunas maneras de reducir el estrés y la ansiedad, como cocinar.

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