

La Semana Santa sabe a mojarra frita y a una michelada para bajarte el calor. Si ya no puedes con el antojo disfrutar de una mojarra bien frita con mucho limón y mucho ajo, no tienes que irte muy lejos. Puedes prepararla directamente en tu casa y sin preocuparte por que quede tal y como nos gusta: muy crujientes por fuera; tiernas y jugosas por dentro.
Comer una mojarra frita bien cocida y crujiente por fuera, y suave y jugosa por dentro es una experiencia deliciosa y única. Y aunque no es nada difícil de conseguir, no basta con poner la mojarra a freír. Aunque suene muy sencillo hacer una mojarra frita, para que esta adquiera el sabor, el color dorado y la consistencia crujiente es necesario un ingrediente clave y una manera de freírla que todo buen cocinero debe dominar.
No te preocupes ni te rindas tan pronto: por eso estamos aquí, para compartirte todos los tips que debes dominar para que tu mojarra frita quede crujiente, jugosa, deliciosa y lista para servir con su ensalada refrescante y un buen arroz rojo.

La mojarra frita tiene muchas formas de prepararse, puesto que es un pescado blanco y su sabor es bastante neutro. Se puede preparar con muchos condimentos o métodos de preparación; aunque en México existe un sazón particular que nos gusta mucho, el característico mojo de ajo que le da su toque clásico, pero podemos experimentar con más sabores. Te compartiremos tres recetas para que puedas disfrutar todo su sabor.



No olvides suscribirte a nuestro canal de YouTube. Cada semana tenemos una receta nueva para ti.