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Foto: Shutterstock / VectorMine

¡No hay excusas! mantener una dieta saludable no es más caro

Por Ameyalli Roskaritz

¿Has escuchado alguna vez que mantener una dieta saludable es caro? Es común creer que comer bien implica únicamente comprar alimentos “naturales” u “orgánicos” y, por ende, esto se traduce en gastar una fortuna. Pero aquí te tenemos una buena noticia: ¡es sólo un mito! Una dieta saludable no es más caro que comer mal. 

Un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)  desmiente esta creencia. Esta información que recuperamos de una publicación de Gaceta UNAM ha demostrado que alimentarte de manera adecuada no es caro.

Un menú que incluye verduras, legumbres, frutas y proteínas de origen animal es económicoTiene un costo similar al de consumir alimentos ultraprocesados, hipercalóricos y carentes de valor nutricional.

Comer bien no significa gastar más dinero

Este revelador estudio, encabezado por la investigadora universitaria Patricia Clark, nominado como mejor artículo de nutrición en el Nutrients 2023 Best Paper Award, echa por la ventana el mito de que comer sano es un lujo reservado para unos pocos. Contrario a lo que se piensa, alimentarse con opciones nutritivas y beneficiosas para la salud no requiere de un presupuesto exorbitante. Es hora de dejar atrás esa percepción equivocada y entender que llevar una dieta balanceada está al alcance de todos.

Una dieta saludable y equilibrada es económica. dieta saludable no es más caro

Por ejemplo, el kilo de plátano cuesta alrededor de 20 pesos, mientras que el de los pastelillos llega a los 55 pesos. El agua simple tiene un costo promedio de 12 pesos por litro, mientras que las bebidas azucaradas como refrescos y jugos alcanzan los 13 pesos por litro. Además, el kilo de carne de cerdo tiene un precio promedio de 80 pesos, mientras que las frituras cuestan alrededor de 115 pesos por kilo.

Lo más interesante es que el estudio demostró que la diferencia de precios entre los alimentos naturales y los procesados no es significativa. Es decir, comer de manera saludable y optar por alimentos naturales no implica gastar más dinero que consumir productos procesados.

No es indispensable comer cosas caras para que sean saludables

Tener todos los ingredientes para tu comida equilibrada no te va a desfalcar, puesto que una dieta saludable no es más caro. No hace falta invertir en quinoa, aguacate u otros superalimentos que suelen tener precios elevados debido a su origen o al marketing. Optar por frutas y verduras locales en el mercado es una excelente opción para mantenernos saludables sin afectar nuestro presupuesto.

“Debemos educar en cuanto a que no únicamente el salmón y los espárragos lo son (saludables) , o los llamados “orgánicos”, muchos de los cuales son manejados por la mercadotecnia para encarecerlos. No es indispensable comer cosas caras para que sean saludables, lo que sí es que debemos educar acerca de qué comer y saber qué comprar” explica.

Frutas y verduras mercados

Mantener una dieta saludable no es más caro si haces tu despensa en mercados y tienditas locales y compras verduras, frutas y productos locales y de temporada.

La falta de información y educación nutricional es una de las principales razones por las cuales muchos creen que comer sano es costoso. Sin embargo, según Patricia Clark, jefa de la Unidad de Epidemiología Clínica del Hospital Infantil de México Federico Gómez y de la Facultad de Medicina de la UNAM, si se enseña de manera sencilla a la población las cantidades adecuadas de calorías y las porciones recomendadas de frutas, verduras, cereales y proteínas, se puede lograr un cambio significativo en los hábitos alimenticios. Incluir estas enseñanzas desde temprana edad, tanto en las escuelas como en el hogar, permitirá que las futuras generaciones tengan una relación más saludable y consciente con la comida.

Recuperar nuestras tradiciones culinarias

El estudio también destaca que el cambio en la dieta mexicana está relacionado con la transformación de los sistemas de producción y la disponibilidad de alimentos importados. En lugar de buscar alimentos no regionales y costosos, deberíamos enfocarnos en rescatar nuestras tradiciones culinarias y aprovechar la abundancia de frutas y verduras que tenemos en nuestro país. Es hora de valorar los productos locales y volver a la forma en que nos alimentábamos hace décadas, con platillos ricos en nutrientes y sin recurrir a productos ultraprocesados.

No hay que olvidar que llevar una dieta saludable no implica gastar más dinero. Es cuestión de informarse, educarse y tomar decisiones conscientes a la hora de seleccionar los alimentos que comemos. Es tiempo de romper mitos y promover una alimentación balanceada y accesible para todos los mexicanos. ¡La salud está al alcance de tu bolsillo!