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Foto: Shutterstock / Yaroslav Astakhov

Los hongos no se deben lavar: esta es la razón

Por Ameyalli Roskaritz

En el mundo de la cocina, cada ingrediente tiene sus secretos y peculiaridades, y los hongos y champiñones no son la excepción. Aunque la tentación de dejarlos remojando para desinfectar y quitarles los rastros de tierra, los expertos culinarios a menudo aconsejan evitar este paso. ¿Por qué? La respuesta se encuentra en la naturaleza única de estos delicados ingredientes. Quédate, que hoy te contaremos por qué los hongos no se deben lavar (al menos no de la forma en la que lo haces con el resto de tus vegetales) y explicaremos cómo hacerlo correctamente sin arruinar su textura.

Al contrario de los hongos que se hacen en los tuppers abandonados (que sí se deben lavar, desinfectar y chamuscar) nuestros queridos honguitos comestibles tienen consideraciones importantes para limpiarlos sin terminar arruinándolos.

¿Por qué no se deben de lavar los hongos y champiñones?

Los hongos tienen una textura particular, porosa que absorbe agua

Foto: Olga Vostrikova

No es que estemos diciendo que no debes limpiarlos, porque claro que hay que limpiar todos los ingredientes antes de cocinar. Pero resulta que con los hongos, no es buena idea usar agua, al menos no para dejarlos remojando.

Los hongos, las setas y los champiñones son como esponjas porosas que les encaaanta chupar humedad. Cuando entran en contacto con el agua, su textura cambia de manera drástica, ya que comienzan a absorber líquido y terminarán como esponjas empapadas y con ello terminarán perdiendo  prácticamente su textura, junto con todos sus aromas y sabores naturales. (¡y ni hablar si los lavaste con jabón, que modificará todo su sabor!)  Y así terminarás con hongos  demasiado blandos que harán que nuestros guisados no queden como lo estamos esperando.

Y no te imaginas, al lavarlos hasta te puedes quedar sin parte de sus nutrientes. Cuando se lavan los hongos y champiñones, también se corre el riesgo de eliminar parte de sus nutrientes, que son solubles en agua.

Cómo limpiar los hongos adecuadamente

Aunque no te lo imagines, los hongos no se deben de lavar con agua y jabón

En lugar de lavar los hongos y champiñones, los expertos sugieren métodos alternativos para limpiarlos sin comprometer su sabor ni su textura.

De acuerdo con el Centro Superior de Hostelería de Galicia, lo que se recomienda es cortar la parte más sucia del pie y luego limpiar con un paño húmedo o un pincel para después dejarlos secar sobre un papel absorbente.

Pero también puedes echarle un ojo a todas estas opciones, probar todas y descubrir cuál te parece más completa (o la que se te acomode más).

Pelar y Cortar

Este método es ideal para champiñones más grandes u hongos con suciedad persistente.

  • Separa el tallo del hongo girando suavemente hasta despegarlo del sombrero.
  • Con un cuchillo de verduras, retira la corteza del tallo y  para eliminar tierra y suciedad.
  • Limpia el sombrero con un paño húmedo, usando agua fría para evitar dañar el hongo.Si lo prefieres, también puedes pelar la superficie del sombrero.
Pelar los hongos y champiñones es una opción factible para quitar la tierra y suciedad de los hongos.

Foto: StGrafix

Limpieza con paño o cepillo suave

Esta opción es ideal para hongos más delicados y pequeños.

  • Utiliza un paño húmedo (con agua fría) o un cepillo suave para eliminar suavemente la suciedad de la superficie del hongo.
  • Pasa el paño o el cepillo con movimientos suaves para preservar la estructura porosa y evitar la absorción excesiva de agua.

Limpieza Rápida en un Colador

Esta es una buena opción si vas a limpiar una gran cantidad de hongos y quieres ahorrar tiempo.

  • Separa el tallo del hongo girando con cuidado hasta que se despegue del sombrero.
  • Coloca varios hongos en un colador y enjuaga bajo agua fría en grupos pequeños.
  • Asegúrate de no dejar los hongos en agua por más de unos cuantos segundos para evitar la absorción excesiva de humedad.

Pero si estos métodos no te acomodan, no pasa nada si los pasas por un poco de agua rápido y los secas (uno por uno) con papel absorbente. Eso sí, nunca (de los nuncas) los laves con jabón ya que absorben todo y no querrás terminar con hongos sabor jabón.

Recuerda que cada opción de limpieza tiene sus propias ventajas y es adecuada para diferentes tipos de hongos y champiñones. Al elegir el método adecuado, podrás disfrutar plenamente de sus sabores y texturas naturales en tus preparaciones culinarias.