
Hoy los vemos en muchas de las barras de sushi y hasta de tacos, pero los omakase llevan mucho tiempo entre nosotros. Conoce todo sobre este ritual japonés.

En un mundo apresurado, en el que es común comer al lado de la computadora y en cinco minutos, el omakase tradicional japonés propone justo lo contrario: detenerse, confiar en el chef, prestar atención plena y respetar el tiempo, el producto y el ritual. Pero ¿qué es un omakase y cuáles son las reglas que rigen esta experiencia?

Hoy vemos omakase en todos lados, hasta de tacos o reinterpretaciones/fusión de gastronomías tradicionales, como la oaxaqueña. Pero ¿cómo es un omakase japonés? ¿Qué se puede hacer? ¿Cómo nos debemos comportar? Si es tu primera vez o si ya has ido, aquí van algunas cosas que debes saber y considerar sobre los omakase.
La palabra omakase (お任せ) se traduce literalmente como “lo dejo en tus manos”. En el contexto gastronómico, significa que el comensal permite que el itamae (chef de sushi) decida qué servir, en qué orden y en qué momento. Es decir, significa que te pones en manos del chef para hacer de tu visita algo memorable.
En el omakase tradicional no hay improvisación: cada pieza está pensada según la temporada, la calidad del pescado del día, el ritmo del comensal y la narrativa que el chef quiere construir. Es una experiencia íntima, casi ceremonial, que se vive generalmente en barra y en silencio relativo.

Ir a un omakase tradicional no es complicado, pero sí hay algunas conductas que debes cuidar.
Por último, cambia el chip, porque sentarte en un omakase no es solo ir a cenar. Es aceptar una invitación: confiar, observar y comer con atención plena. Y eso, hoy, ya es un privilegio.
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