
El proceso de liofilización se originó en el Imperio Inca, ubicado en el altiplano andino a una altitud de 4000 metros.

Quizá te has topado con el término liofilizado en más de un empaque de alimentos y el signo de interrogación aparece en tu mente, para despejar esta y otras dudas más te explico de qué va.
La liofilización es un proceso especial para deshidratar (quitar el agua) a los alimentos, permite la conservación a la temperatura ambiente durante largos periodos, adecuadamente protegidos del agua, luz y oxígeno.
Los productos liofilizados mantienen la forma y el color, a diferencia de los alimentos deshidratados convencionalmente. Además, el proceso de liofilización permite una retención alta del valor nutricional, el sabor y el aroma respecto a los procesos convencionales de deshidratación, de acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Al culminar el proceso de liofilización, el alimento se transforma en una estructura rígida que conserva la forma y el volumen, pero con peso reducido, preservando sus características nutritivas y organolépticas. Al hidratarse se recuperarán la textura, el aroma y el sabor original.

VENTAJAS
DESVENTAJAS

Los alimentos pueden ser liofilizados en diferentes formatos: cubos, deshilachado, tiras, picado, granulado o polvo, y luego pueden ser utilizados como ingredientes industriales en la fabricación de snacks, sopas instantáneas, salsas, caldos en polvo, caldos en cubos, cup noodles, puré instantáneo, mezclas para risotto, entre otros.
