
“Tenampa Voz y sabor de México” una edición limitada a 1,000 ejemplares que documenta un siglo de brindis, música vernácula y gastronomía en el corazón de Garibaldi.

Bajo el mítico papel picado y entre los muros que escucharon a Chavela Vargas y a José Alfredo Jiménez, se presentó el libro conmemorativo “Tenampa Voz y sabor de México” que celebra un siglo del Salón Tenampa. Más que una cronología, el ejemplar es un homenaje a la resistencia cultural de una familia y un templo de la mexicanidad.
Entrar al Tenampa es atravesar un umbral donde el tiempo se detiene. Durante la presentación del libro, Claudio Poblete, director de Culinaria Mexicana, recordó que este lugar fue el escenario del renacimiento de figuras como Chavela Vargas, quien encontró en estas mesas el refugio para su melancolía antes de convertirse en un icono mundial. El libro rescata esas anécdotas, transformando el rumor en historia impresa para evitar que el tiempo desdibuje la gloria de Garibaldi.
Doña Adriana Díaz y su hija Fernanda, representantes de la cuarta y quinta generación, compartieron lo que significa ser las guardianes de esta tradición.
Fernanda mencionó que la investigación para el libro reveló que el gigante de Garibaldi comenzó con el ponche de granada y antojitos jaliscienses, una herencia que hoy se honra con una oferta gastronómica renovada que le ha valido su entrada a la guía de los 250 mejores restaurantes de México.
Se destacó cómo este espacio fue pionero al permitir la entrada a mujeres cuando las cantinas eran terreno exclusivo de hombres, evolucionando hasta ser un espacio multicultural y diverso.

Claudio Poblete (Director de Culinaria Mexicana) y la editora Dulce Villaseñor describieron la creación del libro como uno de los retos editoriales más importantes de sus carreras.
El libro se divide en secciones que incluyen la historia familiar, una línea de tiempo con hitos culturales (como el paso de figuras como Natalia Jiménez, Pedro Infante y Luis Miguel) y una sección de recetas.
Pero el libro no es solo texto; es una experiencia sensorial diseñada por Marcela Morales y capturada por la lente de Fernando Gómez Carvajal.
Fotografías que retratan desde el detalle de un caballito de tequila hasta los murales históricos que visten el salón.
En una propuesta innovadora, las recetas del libro (elaboradas por chefs como Josefina López y Alexis Ayala) vienen maridadas con canciones rancheras, creando una experiencia que se puede “leer, cocinar y cantar”.
En un mundo volcado a lo digital, el Salón Tenampa ha decidido apostar por la permanencia. El libro es una edición exclusivamente impresa, entendiendo que la memoria del mundo se guarda en las bibliotecas y se palpa con las manos.

Se destacó que el 60% de los visitantes del Tenampa son extranjeros, lo que convierte al lugar en una “embajada” de la cultura mexicana. Los ponentes coincidieron en que el Tenampa es un lugar donde se viene a “llorar de alegría o de tristeza”, pero siempre bajo el cobijo de la identidad nacional: el mariachi, el tequila y la buena mesa.
“Hablar de Tenampa es hablar de México y de lo que nos hace ser mexicanos… este es el lugar donde puedes venir lo mismo a llorar de alegría que de desamor.” — Claudio Poblete.
La celebración no marca un final, sino el inicio de una nueva era. Con la participación de marcas como Anfora, Tequila Patrón y Cerveza Victoria, el Tenampa reafirma su posición como una plataforma de arte, música y sabor. Como mencionó Fernanda Gómez: “Somos un museo viviente que genera experiencias 100% mexicanas”
