Casa Noble: La búsqueda de la pureza y la reinvención del tequila
Animal Gourmet

Pocas tequileras destilan más de dos veces, Casa Noble lo hace tres. Su búsqueda se concentra en encontrar la pureza del destilado, ese es el emblema que marca su tequila como toda una obra artesanal.

Para el proceso de elaboración de este tequila, se extrae con centrifuga, las piñas del agave giran hasta que sueltan el jugo.

Casa Noble busca ser una empresa ecológica y sustentable a la hora de hacer tequila, por lo que cuentan con su propia planta de agua y los restos de agave los envían a plantas de tratamiento para hacer composta. Además, para la fermentación no utilizan aceleradores y sus agaves cuenta con un certificado de productos orgánicos.

El jimador apoyó su pie derecho en el suelo, el izquierdo en la penca y con sus dos manos separó la piña del agave. Tras su separación, esa piña terminará en un horno donde la cocerán para extraer la fructuosa de la fibra, fermentarla y luego destilarla. //Foto: Fernanda Muñoz.
El jimador apoyó su pie derecho en el suelo, el izquierdo en la penca y con sus dos manos separó la piña del agave. Tras su separación, esa piña terminará en un horno donde la cocerán para extraer la fructuosa de la fibra, fermentarla y luego destilarla. //Foto: Fernanda Muñoz.

Su fundador, José Hermosillo, comenzó su búsqueda de la pureza con Casa Noble en 1997. La primera producción fue de 10 cajas y ninguna se vendió, las botellas se terminaron entre amigos. Actualmente la Academia Mexicana del Tequila lo considera entre los mejores destilados.

Casa Noble apuesta por la sencillez y la elegancia. El producto combina la tradición del sabor con la modernidad del diseño de su botella, el cual está inspirado en la Ciudad de México.

Su posicionamiento dentro de los mejores lugares se dio con paciencia y dirección,  manteniendo la integridad e innovación de su producto. Esta tequilera fue la primera empresa mexicana en usar barricas de roble francés y en aplicar la triple destilación.

Cuentan con tres principales variedades: crystal, reposado y añejo. El primero en nacer fue el reposado, presentado en botella de talavera con porcelana blanca y azul después de permanecer en barricas francesas por 364 días.

Después le siguió el crystal, un tequila blanco muestra de la pureza que identifica a la marca.

Luego llegaron los añejos, primero uno de cinco años de barrica única y luego otro de dos años; éstos mezclan la pureza del destilado y la huella de las barricas de roble.

El tequila se toma lento

Su nombre lo dice todo: Casa Noble. Su propósito comienza ahí, ir más allá del miedo a la fuerza del tequila para demostrar la nobleza de la bebida que preparan.

De acuerdo con los creadores de esta bebida, el tequila debe ir derecho para reconocer los aromas, también tiene que tomarse lento y llegar primero por los labios, pues éstos son sensibles y permiten identificar los detalles de la bebida poco a poco. Ahí se empieza a juzgar la calidad de un tequila.

Respirar es esencial para apreciar, permite que los sabores  que componen una bebida exploten en el paladar, ahí te das cuenta de la influencia que el roble dejó en el destilado dependiendo del tiempo añejado. Así se conoce mejor un tequila.

Montse Estruch, la entrañable amiga de Casa Noble

Casa Noble cree en la reinvención del tequila, apuesta por la coctelería moderna que en lugar de tapar los aromas, los pone al frente y resalta.

Esta empresa también cree en la aplicación del tequila en la cocina y en el maridaje, pero principalmente busca cambiar la idea que se tiene de esta tradicional bebida mexicana e ir más allá del tequila que se toma en shots.

Es por eso que desde hace un par de años han trabajo en conjunto con chefs reconocidos como la catalana Montse Estruch, al frente de El Cingle y poseedora de una estrella Michelin, para demostrar que el tequila puede jugar con comida asiática, española o mexicana.

Cremoso de lichis y tequila crystal, una combinación fresca y una orquídea como firma personal, ya que es conocida como la chef de las flores. //Foto: Fernanda Muñoz.
Cremoso de lichis y tequila crystal, una combinación fresca y una orquídea como firma personal, ya que es conocida como la chef de las flores. //Foto: Fernanda Muñoz.

Montse conoció el tequila con Casa Noble, antes de ellos le tenía miedo. Integrarlo a la cocina fue un descubrimiento, ahora lo considera un maridaje perfecto para una ocasión especial. A la chef le da gusto cuando llega a un lugar, pide tequila Casa Noble y no lo encuentra con el pretexto de que es una bebida de gran calidad.

Budín de migas y chocolate con tequila añejo Casa Noble. Postre hecho especialmente para Casa Noble y un ejemplo de que el tequila añejo con chocolate es una de las mejores combinaciones que se pueden dar. //Foto: Fernanda Muñoz.
Budín de migas y chocolate con tequila añejo Casa Noble. Postre hecho especialmente para Casa Noble y un ejemplo de que el tequila añejo con chocolate es una de las mejores combinaciones que se pueden dar. //Foto: Fernanda Muñoz.

¿Qué platillo de la cocina mexicana prepararía Montse Estruch con tequila? Tacos al pastor, pero hechos a la catalana, como un fricandó de ternera con un sofrito flameado, harina y setas del tiempo servido con tortillas de maíz.

Alta belleza, lo nuevo de Casa Noble

Alta Belleza tiene más de 20 aromas distintos y es la primera pieza de la Colección del Fundador, una serie de tequilas inusuales y ediciones especiales que Casa Noble comenzará a lanzar cada año. Sólo existen 563 botellas de este tequila en el mundo y tiene un precio de 1200 dólares (23, 040 pesos).

Pensando en un vino, el destilado permaneció en una barrica de roble blanco francés durante tres años y luego seis meses en barricas de Robert Mondavi donde se añeja el Cabernet Sauvignon.

Tequila Casa Noble

Precios:

Crystal  $370

Reposado $ 430

Añejo $689