
Dicen que el mejor afrodisiaco no es el que tienes en tu plato sino con quién lo compartes. Aquí te cuento sobre esas creencias alrededor de la comida que la asocian al deseo sexual.

Históricamente, la comida ha sido uno de los lenguajes universales del amor y del deseo. Mucho antes de que la ciencia intentara explicar el erotismo, distintas culturas ya atribuían poderes afrodisíacos a ciertos alimentos y bebidas, no solo por sus efectos en el cuerpo o por su forma parecida a los órganos sexuales, sino por lo que representan en la mesa: abundancia, placer, lujo y conexión con la persona que tenemos enfrente. Hoy sabemos que el deseo es multifactorial, pero muchas de estas creencias siguen vivas en diversos lugares; en varios de ellos, como vestigios de un saber ancestral que vale la pena conocer. Estas son algunas bebidas y alimentos que se creen que son afrodisiacos.

El término afrodisíaco proviene de Afrodita, diosa griega del amor y la belleza. Y es un adjetivo que se ha usado para describir sustancias que supuestamente aumentan el deseo sexual, la fertilidad o el rendimiento erótico. En la mayoría de los casos, su poder reside más en el simbolismo, la sugestión y el contexto cultural y hasta emocional que en un efecto químico comprobado de un platillo o bebida. Si quieres conocer la historia de los alimentos afrodisiacos te recomendamos estas notas.
Cada región tiene sus propias creencias respecto a este tipo de comida. Estas son algunas de los más conocidas:
¿Realmente existen alimentos o bebidas que aumentan el deseo sexual? Desde el punto de vista neurofisiológico la respuesta contundente es que no. Eso no significa que existan alimentos que tengan un impacto en nuestra fisiología cerebral y generen cambios, pero no existe algún ingrediente o bebida que científicamente haya demostrado lograrlo y en esta nota profundizamos más sobre ello. Pocos ingredientes tienen un efecto directo comprobado sobre el deseo sexual, sin embargo, muchos estimulan los sentidos, mejoran el ánimo o activan la circulación, algo que es relevante para el ars amatoria.
Es cierto que no solo necesitamos un cuerpo sano para tener líbido o un deseo sexual adecuados, se requieren también condiciones emocionales. Más allá de mitos y leyendas, las creencias afrodisíacas nos recuerdan algo esencial: la gastronomía siempre ha sido una herramienta de conexión. Cocinar, servir y brindar siguen siendo gestos profundamente íntimos. Al final, influye más el cómo, el cuándo y con quién se come que los nutrientes que contiene aquello que te estás comiendo.
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