
Llevar una alimentación libre de gluten es mucho más que elegir un producto con el sello “Sin TACC”. Para muchos, es un desafío diario que implica descifrar etiquetas confusas, combatir mitos persistentes y redescubrir la cocina desde cero.

La salud digestiva ha tomado relevancia en la innovación de alimentos debido a la celiaquía y la sensibilidad al gluten. Aunque cada vez hay más información, llevar una dieta libre de TACC (Trigo, Avena, Cebada y Centeno) sigue siendo un reto diario para millones de personas.
Este día busca visibilizar una realidad que ocurre en el plato, pero que comienza mucho antes: en el etiquetado, en los costos de los productos y en la seguridad de los menús en restaurantes.
A menudo, la falta de información genera confusión sobre quién debe dejar el gluten y por qué. Es importante aclarar algunos puntos:

El mayor desafío es encontrar gluten donde no parece estar. Para una compra segura, es vital prestar atención a estos detalles:
El mayor desafío es encontrar gluten donde no parece estar. Siempre busca el símbolo oficial (la espiga barrada) y desconfía de:

Si decides hacer la transición a una cocina libre de trigo, estas alternativas ofrecen texturas y nutrientes excelentes:
Entender que debe ser también un ejercicio de empatía. Aprender sobre la contaminación cruzada y que la dieta es una necesidad médica ayuda a construir entornos más inclusivos. Hoy, la gastronomía está evolucionando: “sin gluten” es ya sinónimo de innovación, sabor y, sobre todo, bienestar.