
Conoce sus propiedades basadas en la ciencia: desde su alto contenido en colágeno y minerales hasta sus beneficios para la digestión y la presión arterial. ¡Inclúyelas en tu dieta con estos consejos!

Muchos las consideran un desecho, pero las patitas de pollo son un “superalimento” económico y cargado de nutrientes. Si buscas una fuente natural de colágeno y minerales, este alimento tradicional podría ser tu mejor aliado. En esta nota, te explicamos por qué deberías incluirlas en tu dieta.
A diferencia de otras partes del ave, las patas están compuestas principalmente por piel, cartílago, tendones y huesos. Esto las convierte en una fuente concentrada de:
1. El mejor colágeno natural para la piel
El colágeno representa casi el 70% del contenido proteico de las patas de pollo. El consumo regular ayuda a:

2. Alivio del dolor articular y óseo
Gracias a su alto contenido de condroitina y glucosamina, el caldo de patas de pollo actúa como un suplemento natural para las articulaciones. Ayuda a regenerar el cartílago, reducir la inflamación y prevenir dolores relacionados con la artritis o el desgaste físico.
3. Fortalecimiento del sistema inmunológico
Las patas de pollo son ricas en minerales que ayudan a producir glóbulos blancos. Además, en forma de caldo, ayudan a combatir problemas respiratorios al actuar como un expectorante natural.
4. Mejora la salud digestiva
La gelatina que liberan las patas durante la cocción ayuda a sellar y proteger el revestimiento del intestino. Es excelente para mejorar la digestión y combatir el síndrome de colon irritable o la acidez estomacal.

Para extraer todo el colágeno, la mejor forma es preparar un caldo de cocción lenta.