¡Like a boss! 5 consejos para servir cerveza como los grandes - Animal Gourmet
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México es un país que gusta de la cerveza. No importa si hace frío o calor, si es mitad de semana (para acompañar la comida) o un día de fiesta (para abrir garganta o para acompañarnos toda la noche). Decir: “nos hablamos para ir por unas chelas”, se ha convertido en un formalismo, una promesa que quizá no cumplamos.

Sin embargo si bien todos sabemos beberla (que no degustarla), pocos conocen el arte de servirla y ya sea para dártelas de conocedor o porque quieras probar suerte en la carrera de bartender, te compartimos los consejos que Heli Tella, draught master de Heineken para América, nos dio.

Recuerda, debes intentarlo en casa en la medida de lo posible pero siempre con moderación y de manera responsable.

Limpia y fría

La cristalería siempre debe estar limpia y fría. Esto, además de las obvias implicaciones sanitarias y de presentación, obedece a que de esta forma tu bebida se mantendrá con la temperatura adecuada -¡bien muerta!- por más tiempo. No se vale ponerle hielos a la cerveza.

Un pequeño sacrificio

En el caso de la cerveza de barril, antes de verter el preciado líquido, deja escapar un poco. Se vale sacrificar un chorrito para que la cerveza oxidada en la fuente se vaya y que no cambie el sabor al servirla. En caso de que te sirvas de una botella omite este paso.

Geometría aplicada a la vida real

No es física cuántica pero tiene su ciencia. Recuerda el transportador que usabas en la escuela e inclina 45° el vaso hasta que se llene el fondo y enderézalo gradualmente. La presión es importante a la hora de servir la cerveza pues es lo que permite la creación de espuma y eso, estimados, no tiene nada de malo. OJO: No debes dejar que la cerveza toque el vaso en que te sirves o que la nariz de la torre toque el líquido que ya fue servido.

La espuma es tu amiga

Dos dedos o un pulgar es la medida ideal. Por lo regular se cree que mientras más espuma tenga nuestro vaso menos cerveza beberemos, pero esto también obedece a una razón. La espuma ayuda a conservar el CO² en la bebida, que evita que tu bebida esté aguada y sin cuerpo. En el caso de la cerveza embotellada, la espuma deja salir el aroma, lo que antoja, de una cerveza.

Si sirves cerveza de barril lo ideal es cortar la espuma con un skimmer para eliminar la lupulina, el aceite que libera el lúpulo, y hacer menos amarga la bebida.

Presentación y limpieza

No importa si la derramas. Que te hayas pasado de la medida no es problema pues para eso está la blonda, mejor conocida como portavasos. Limpieza y estilo en un sólo objeto.

La prueba de calidad

El último paso es el más fácil de todos: empinar el vaso, colocarlo sobre tus labios y beber. Siente como el líquido frío recorre tu boca, burbujea en tu lengua y baja por tu esófago refrescando todo a su paso. Repite la operación las veces que así consideres pero con moderación.

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