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¡Aprovecha los desperdicios y haz composta en casa con las sobras de comida!

Por Animal Gourmet

Nos preocupa la cantidad de basura que se genera en los hogares cada día. Pero no todo son malas noticias, hacer composta en casa es mucho más sencillo de lo que crees. Puedes utilizar casi cualquier tipo de sobras de comida y prepararla servirá como abono para tus plantas.

La composta es un sistema en el que se descomponen los desechos orgánicos por medio de bacterias que están en el ambiente. El secreto es mezclar en capas estas sobras con tierra y hojas para hacer algo que sirva en tu jardín o huerto casero.

Te platicamos cómo iniciar tu propia composta. Es útil y aunque toma tiempo para estar lista, dejarás de gastar en semillas fertilizadas y pesticidas que contaminan al medio ambiente.

composta en casa
Hacer composta te va a ayudar a mantener en mejor estado tus plantas.

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Los instrumentos que necesitas

Lo primero que vas a necesitar un lugar para hacerla. Si tienes un jardín puede ser un hoyo, en caso de que no lo tengas, con un bote de basura con tapa basta. Sólo hay que hacer unas pequeñas perforaciones para que entre aire.

Es importante que contemples tierra, residuos de plantas, ramas y pedacitos de madera. Esto la enriquecerá en nutrientes.

Debes usar agua y tener la composta humedecida todo el tiempo aunque no en exceso.

Consigue lombrices (las venden en invernaderos) para que se oxigene el interior. Estos animalitos cavan túneles que ayudan a que esto suceda.

Finalmente, necesitarás los residuos orgánicos de la cocina. Debes evitar pescado y sus huesos; huesos grandes de fruta -por ejemplo de aguacate o durazno- heces fecales, carne, aceite y grasa.

Manos a la obra

Ya que tienes tus desechos orgánicos separados es hora de comenzar.

Busca un contenedor amplio en donde tengas la facilidad de revolver, ya puedes encontrar algunos en tiendas especiales o puedes fabricar uno con madera.

Es importante que sepas que los ratones son clientes frecuentes de la composta así que te recomendamos que el contenedor sea de un material grueso para que esté completamente aislado.

Si tienes un jardín o un pequeño espacio de tierra también la puedes hacer directamente ahí. Colócalo a la luz de sol, el calor ayudará a descomponer más rápido los desechos.

Comienza con la primera capa: hojas y tierra de jardín para que tenga una base sólida.

La segunda capa la formaremos de residuos verdes. Estos pueden ser pasto viejo, desechos de frutas y verduras, café molido y té.

La siguiente capa se compondrá de desechos marrones o cafés. Aquí puedes colocar las hojas secas, paja, plantas muertas, aserrín o desechos de madera y flores secas.

En este punto todo va más avanzado: puedes colocar desde cáscaras de huevo, cabello y hasta prendas de algodón viejas o que ya no ocupes.

Las capas idealmente son de 5 centímetros de ancho y en una proporción de mitad residuos verdes y mitad marrones o en su defecto 3 partes de marrón por una verde.

No coloques capas verdes muy gruesas o en demasiada cantidad porque tienden a no actuar con aire ni oxígeno y esto dificultará la descomposición. Recuerda que el oxígeno es parte fundamental del proceso.

Si decidiste comprar las lombrices, aquí es momento de ponerlas a que actúen en la mezcla.

Composta en casa
Algunos de los residuos verdes.

Ya casi está la composta

Si lo hiciste en un contenedor, ponle la tapa y ciérralo, si lo hiciste en el suelo coloca una capa de tierra encima de tu última capa.

Es importante que la composta esté húmeda para que su descomposición sea rápida. Como consejo te decimos que conforme vayas colocando cada capa de desechos las mojes.

Si el clima es seco o el sol es muy directo recuerda estar humedeciendo constantemente.

Otro consejo que tenemos es triturar los desechos. Actualmente ya venden máquinas de compostaje que prácticamente muelen todo, esto con la finalidad de que la descomposición sea más rápida.

Revuelve el abono cada una o dos semanas, mezcla bien y hasta abajo para que todo sea uniforme.

¿Cómo sabes si ya está lista para usar?

El proceso de la composta tarda entre tres y cinco meses. Una manera fácil de comprobar que está lista es cuando deja de estar caliente.

Entre todo este proceso biológico de descomposición la temperatura de la composta suele ser caliente todo el tiempo, cuando deja de estar así es momento de utilizarla.

Y a todo esto… ¿cuáles son sus ventajas?

El abono por composta da a la tierra tres componentes básicos principales: nitrógeno, fósforo y potasio.

Entre los beneficios de utilizarla están que mantienen la humedad del suelo, permite el paso de aire, controla la erosión y ayudamos a conservar el ambiente y a aprovechar nuestros desechos.