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¿Cómo empanizar milanesas de forma fácil y original?

Por Animal Gourmet

De pollo, de res, cerdo o hasta verduras, las milanesas son una comida deliciosa -y en realidad, todo aquello que se puede empanizar- así que te decimos cómo hacerlo perfecto.

Seguramente te ha pasado que lo intentas y terminas con los dedos llenos de pan molido y huevo, haciendo imposible maniobrar o dejando huecos por todo tu producto. ¡Ánimo! Hay trucos muy sencillitos para lograr el empanizado perfecto sin hacer un batidillo.

Una de las ventajas de esta forma de cocinar es que puedes hacerlo con casi cualquier ingrediente que sea crujiente: pensemos en el típico panko pero también atrévete a innovar con papitas de bolsa, galletas molidas o cereal de caja.

Cómo empanizar milanesas sin morir en el intento

como empanizar milanesas

Primero que nada, sazona con sal y pimienta cada una de tus milanesas o lajas de vegetales. Esto es muy importante porque aunque el empanizado sea sabroso, la carne será insípida si no le agregas alguito.

Enciende un sartén donde quepan bien y sirve ahí aceite vegetal suficiente. Puedes hacer una fritura profunda o solamente sellar para que no quede tan gordo, la elección es tuya.

Prepara tres platos con cosas diferentes: el primero debe tener harina, sal y pimienta -o cualquier especia-; el segundo un huevo batido también sazonado y la tercera, el elemento crujiente -el pan molido o alguno de los tips que te pasaremos más adelante-.

En ese orden vas a utilizar los ingredientes. Primero pasa las milanesas por harina, luego por huevo y después por el elemento crujiente para empanizar como Dios manda. Este proceso hazlo dos o tres veces, dependiendo de qué tan grueso quieras que quede el resultado final.

Si no quieres ensuciarte, lo mejor será que te ayudes de un tenedor o unos palillos.

Por último, asegúrate de que la sartén o parrilla con aceite esté caliente pero no demasiado; baja el fuego a medio y ahora sí, manda tus milanesas o verduras a cocinar ahí. Espera aproximadamente 3 minutos por lado a que tome un color doradito.

Saca y escurre bien en servilletas o papel absorbente. Cómelo calientito para que no se humedezca con el ambiente y quede con esa sensación crujiente que buscas.

¿Qué puedo usar para empanizar?

Lo básico es pan rallado con hierbas aromáticas como tomillo, romero o albahaca pero en realidad depende mucho de qué cocines. Utiliza el que tengas viejo en casa para darle una segunda oportunidad. Aquí te van algunos secretitos:

  • Pan molido + sal + piel de limón: para empanizar milanesas de pollo o pescado.
  • Panko (una mezcla de hojuelas orientales que encuentras en los súpermercados) + coco + sal: para empanizar camarones o pescados.
  • Papas de bolsita: pueden ser adobadas, con limón o de queso. Asegúrate de pulverizar bien para que sea más sencillo empanar.
  • Galletas saladas: funciona bien cuando no hay pan rallado al alcance. No hace falta sazonar porque ya están listas para servir.
  • Amaranto: es la opción saludable así que si estás a dieta y extrañas la sensación crujiente, esta es tu opción. Agrega un poco de chía y sazona bien para que tengas más nutrientes.
  • Hojuelas de maíz. Mejor conocidas como cereal de caja sin sabor. Este es un lienzo en blanco para que agregues lo que quieras: puede ser algo tan sencillo como unas hierbitas o un ahumador seco o algo para dar sabor barbecue a tus preparaciones.

¿Lo que te falta es una receta increíble para empanizar el pollo y hacerlo frito? No te pierdas esta: