
Dale un giro a la jícama con estos rollitos que tienen pepino y zanahoria.Hidratante, sin azúcar y lleno de sabor con salsa de soya y chamoy. Ideal para esta temporada de calor, haciendo un snack ideal para toda la familia.

Si eres de los que no puede vivir sin el toque picosito, ácido y crujiente de los snacks mexicanos, pero buscas una opción más ligera, los rollitos primavera de jícama son la respuesta definitiva. Esta receta combina la frescura de los vegetales con la explosión de sabor del chamoy y los totopos enchilados.
A diferencia de los tradicionales rollitos chinos fritos, esta versión utiliza láminas de jícama fresca como envoltura. Es una alternativa libre de gluten y extremadamente hidratante, ideal para las tardes de calor o como botana en reuniones.

1. Para que los rollitos no se rompan, necesitas láminas muy delgadas. Puedes comprarlas ya hechas o usar un pelador de vegetales ancho o una mandolina.
Tip Animal: Si las dejas remojando en agua fría con un poco de limón, se vuelven más flexibles.
2. Coloca la lámina de jícama y añade en el centro la zanahoria, el pepino y una lluvia de totopos enchilados. No escatimes en los totopos, ya que ellos aportan la textura que hace contraste con la jícama.

3. Cierra la lámina con cuidado. Una vez formados, báñalos con una mezcla de salsa de soya y limón. Esto resaltará el dulzor natural de la jícama.
4. Cubre tus rollitos con un hilo de chamoy sin azúcar, salsa valentina al gusto y una pizca extra de chile en polvo.
