
Logra unos camarones empanizados súper crujientes con esta receta fácil. Te damos los mejores tips para que el empanizado no se caiga y queden deliciosos.

Los camarones empanizados son un plato irresistible que combina la frescura del mar con una textura dorada y crocante. Aunque parece una receta sencilla, lograr que el empanizado no se desprenda y que el camarón quede en su punto exacto tiene su técnica.
A continuación, te presentamos la guía para preparar un kilo de camarones con resultados de restaurante en la comodidad de tu cocina.

Para esta receta, la elección del tamaño y la frescura es clave. Aquí te decimos en qué fijarte al momento de comprar.
Conoce el tamaño del los camarones:
El término “U10” se refiere al calibre del camarón e indica que hay menos de 10 piezas por libra (454 g). La “U” viene del inglés Under (menos de). En este sistema, mientras menor sea el número, más grande es el camarón.
Aquí los calibres más comunes para tus recetas:

Fresco o congelado:
Si vives lejos de la costa, el camarón congelado de alta calidad suele ser mejor que el “fresco” que lleva días en el mostrador. Solo asegúrate de descongelarlo lentamente en el refrigerador y nunca con agua caliente, para no arruinar su textura.
El color y el olor:
El camarón debe tener un color uniforme (grisáceo o azulado si es crudo) y una textura firme al tacto. Si notas manchas negras en las articulaciones o un olor similar al amoníaco, es señal de que ya no está fresco.
Corte mariposa: