
Elegir la charola adecuada no es solo una cuestión de tamaño; es una decisión técnica que influye en la distribución del calor, la retención de jugos y, lo más importante, en la textura final de la piel y la costra.

Preparar una proteína espectacular para estas celebraciones, ya sea un pavo, un lomo de cerdo adobado o un roast beef comienza mucho antes de encender el fuego. El secreto de los grandes chefs no solo reside en la sazón, sino en la herramienta donde se cocina la carne.
Elegir la charola adecuada no es solo una cuestión de tamaño; es una decisión técnica que influye en la distribución del calor, la retención de jugos y, lo más importante, en la textura final de la piel y la costra. En esta guía, desglosamos los tipos de charolas para hornear proteínas más efectivos, para que tu inversión en ingredientes valga la pena y logres ese dorado perfecto que todos esperan en la mesa.
Es la mejor inversión para piezas grandes (Pavo entero, Lomo de cerdo, Roast Beef).
Para qué sirve: La rejilla eleva la carne para que no toque el fondo. Esto permite que el aire caliente circule.
Resultado: Piel crujiente en aves y una costra uniforme en cortes de res. Además, los jugos caen al fondo sin “hervir” la parte inferior de la carne.
Ideal para proteínas que requieren un sellado previo (Cortes de res gruesos, Pechugas de pollo, Magret de pato).
Para qué sirve: Puedes sellar la carne en la estufa para atrapar los jugos y pasarla directamente al horno para terminar la cocción.
Resultado: Una caramelización intensa (reacción de Maillard) que no logras con ninguna otra charola.

Ideales para proteínas marinadas o con salsas (Pollo a la naranja, Lomo en adobo, Pescados).
Para qué sirve: Estos materiales no reaccionan con ingredientes ácidos (vinagre, limón, tomate), por lo que el sabor no cambia.
Resultado: La cocción es más lenta y suave, perfecta para que la carne absorba los líquidos y no se reseque.
La opción para “cenas en una sola charola” (Muslos de pollo, filetes de salmón, Chuletas de cerdo).
Para qué sirve: Al ser plana, permite distribuir piezas pequeñas de carne junto con vegetales.
Resultado: Una cocción rápida y un dorado eficiente gracias a la alta conductividad del aluminio.
Después de hornear un pavo, la charola suele quedar con grasa pegada. Agrega un tip de limpieza: