
Conoce el tempe, el superalimento de soja fermentada con más proteína que el tofu. Descubre sus beneficios para la digestión, valor nutricional y recetas fáciles para cocinarlo.

Si estás buscando alternativas saludables a la carne o simplemente quieres diversificar tu dieta, probablemente te hayas cruzado con el tempeh. Originario de Indonesia, este alimento fermentado se ha convertido en el favorito de nutricionistas y amantes del fitness en todo el mundo.
El tempeh es un producto alimenticio obtenido a partir de la fermentación de la soja (aunque también puede hacerse con garbanzos o lentejas) mediante el hongo Rhizopus oligosporus.
A diferencia del tofu, que se elabora a partir de la leche de soja cuajada, el tempeh utiliza el grano entero. Esto le da una textura firme, compacta y un perfil nutricional mucho más robusto.

El tempeh es considerado un “superalimento” por varias razones clave:
Si nunca lo has probado, su sabor te sorprenderá. A diferencia del tofu, que es más neutro, el tempeh tiene un gusto nuez, terroso y ligeramente similar al de los champiñones. Su textura es densa y masticable, lo que lo hace muy satisfactorio en comparación con otras proteínas vegetales.

Una de las grandes ventajas del tempeh es su versatilidad. Aquí tienes las formas más comunes de prepararlo:
Tip Animal: Si encuentras que el tempeh tiene un toque amargo, hierve los bloques al vapor durante 10 minutos antes de marinarlos o freírlos. Esto suaviza el sabor y ayuda a que absorba mejor los aliños.
Al buscar tempeh en el supermercado o tienda orgánica, ten en cuenta lo siguiente: