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Café lechero: la bebida del Puerto de Veracruz (y cómo prepararlo)

Por Animal Gourmet

Apenas aparece el sol en el malecón del Puerto de Veracruz y ya están listas las cafeterías con las conchas rellenas de frijoles y el café lechero para arrancar el día.

La tradición dicta que debe ir en un vaso de cristal de cuarto de litro. La leche, bien caliente, se vierte con gracia de una jarra con un cuello delgado; entre más alto y despacio se sirva, más espuma tendrá este maravilloso despertar.

El Gran Café de la Parroquia: la cuna del café lechero

Con una vista espectacular al mar, el Gran Café de la Parroquia es el principal protagonista del origen del café lechero.

La historia cuenta que este lugar vio sus primeros amaneceres en 1808 y su ubicación original estaba frente a la parroquia de la Asunción, en el centro del Puerto de Veracruz. Aunque su nombre era El Caballo Blanco, fue el lugar en el que estaba el que le dio la identidad que lo caracteriza hasta el día de hoy.

café lechero

212 años después de su apertura, la fila para entrar a vivir la experiencia matutina por antonomasia de la ciudad le hace justicia a lo sabroso que se come en el interior. No sólo estamos hablando de sus tradicionales conchas rellenas de frijol y queso, también de esa bebida legendaria que apapacha los corazones portuarios todos los días.

Entre marimbas, sones y olor a mar, hay un sonido dentro de Gran Café de la Parroquia que es de los más representativos: en el servicio del café lechero, una persona es encargada de llevar el vaso y llenarlo hasta aproximadamente un cuarto de la capacidad. Posteriormente, el comensal llama al encargado de servir la leche con chocando la cuchara con el vaso y provocando ese tintineo que augura que lo mejor está por venir.

La leche caliente cae con gracia en el vaso y el mesero, a medida que va levantando esa jarra con cuello estrecho, espuma el vaso de café con la intención de que esas burbujas sean tan solo la introducción a una merienda o desayuno de campeones.

La tradición veracruzana de cultivar y tomar café

A cien kilómetros del puerto se encuentra un pueblo que tiene tatuada la industria cafetalera; ese lugar, llamado Coatepec, aquél que consiguió darle a sus granos la denominación de origen, respira sus aromas y vive de su comercialización.

El municipio ocupa apenas el 0.34% del territorio total del estado y tiene como vecinos a Xico, Perote y Xalapa, municipios también con cafetales. En algún tiempo fue la meca del café no solo en Veracruz sino en todo el país.

café de Coatepec museos

Algo que no podemos dejar pasar en e influye en su clima y suelo es la niebla. Si has visitado los municipios del centro del estado seguro has notado que tienen cierto toque de misterio gracias a esto. La niebla es un fenómeno que consiste en gotas pequeñas de agua suspendidas en gas y están presentes la mayor parte del año.

En Coatepec hubo una “época de oro del café” que fue aprovechado por quienes tenían fincas y en sí llevó abundancia al pueblo. Esto se nota en algunas construcciones al recorrer sus calles.

Este municipio fue de los primeros en cultivar esta fruta después de la conquista que fue cuando se introdujo a América. El municipio era una vía de paso y abastecimiento gracias al ferrocarril; de hecho por aquí pasan las vías que vienen desde Xalapa y fueron construidas en 1871.

Prepáralo en casa

Para hacer un café lechero lo más adecuado es que elijas alguno de los granos que se cultivaron en Veracruz.

Tener un vaso espumoso e increíble para acompañar una concha es mucho más sencillo de lo que crees y no necesitas ni la jarra vertedora de leche ni una máquina de express. Mira:

Ingredientes

  • 2 Cucharadas de café veracruzano molido fino
  • 1/2 taza de agua
  • 1 taza de leche
  • Azúcar al gusto

Procedimiento

  1. Calentar el agua en una ollita hasta que comience a hervir. Apagar el fuego.
  2. Incorporar el café y dejar infusionar por 5 minutos.
  3. Calentar la leche hasta que comience a humear. Apagar y retirar del fuego.
  4. Servir en una jarra y reservar.
  5. Verter el café en un vaso largo hasta aproximadamente un cuarto de su capacidad.
  6. Con cuidado de no quemarse, servir la leche desde la jarra y levantar poco a poco para formar la espuma.