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Te enseñamos a preparar caldillo de jitomate

Por Animal Gourmet

Si es que existe una receta que vale la pena aprender para adentrarse en la cocina mexicana, definitivamente es el caldillo de jitomate. Es el fondo de nuestro amado arrocito rojo, de las sopas de pasta y también la base para hacer platillos tan complejos como un mole o un pipián. Prepáralo, es facilísimo.

El jitomate, el ajo, la cebolla y el chile son los tres elementos básicos para dar sazón a un sinfín de cosas; una de las ventajas es que son ingredientes disponibles durante todo el año.

¿Quieres cambiar sabores? ¡Juega con las variedades de chile! Para caldillos más ahumados te recomendamos agregar pasilla o chilhuacle; si quieres una versión más picosita mejor opta por el guajillo o el cascabel. Todos estos son secos así que deberás hidratarlos y quitarle las semillas antes de incorporarlos a tu preparación.

La receta básica para un caldillo de jitomate

Ingredientes

  • 4 jitomates maduros
  • 1/4 de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 o 2 chiles de tu preferencia
  • Sal y pimienta
  • Aceite vegetal para freír

Procedimiento

  1. Cortar los jitomates en cuartos.
  2. Hidratar los chiles en agua hirviendo; abrir, quitar venas y semillas.
  3. Licuar jitomates y chiles con la cebolla, los ajos, sal y pimienta hasta que quede una consistencia tersa.
  4. Calentar una cacerola a fuego alto con aceite vegetal.
  5. Servir ahí el caldillo hasta que cambie de color a un rojo intenso. Dejar reducir.
  6. Checar sazón y agregar más sal o pimienta de acuerdo a lo que necesite.

Los usos son infinitos pero aquí te va un acordeón para que tus platos no queden aguados:

  • Agrega un litro de agua más para hacer una sopa.
  • ¿Quieres hacer arroz? Diluye tu caldillo de modo que quede el doble de volumen de grano que vas a preparar.
  • Si lo que buscas es una salsa, agrega solo medio litro y cuélala antes de cocinar.
  • Si dejas evaporar esta preparación al mínimo tendrás una salsa estilo italiana pero con toques muy mexicanos.