
Deja de gastar y haz tu propia leche de almendras con esta receta casera, fácil y saludable.

Cada 16 de febrero se celebra el Día mundial de las almendras, una fecha para reconocer a este fruto seco ancestral tan versátil en la cocina y lleno de valor nutricional, cultural y gastronómico, que ha acompañado a la humanidad desde hace miles de años.
Las almendras fueron uno de los primeros frutos secos domesticados por el ser humano y han formado parte de tradiciones culinarias en Asia, el Mediterráneo y Medio Oriente. Su sabor delicado, su riqueza en nutrientes y su textura crujiente las han hecho protagonistas en panes, postres, salsas y bebidas, desde la horchata hasta las leches vegetales.

La leche de almendra empezó a ponerse de moda en Estados Unidos y Reino Unido hace algunos años, por ser una alternativa para las personas intolerantes a la lactosa y por sus beneficios nutricionales, como poco contenido de grasa, hidratos de carbono y calorías.
Preparar una buena leche de almendras implica una porción generosa de frutos secos, sobre todo si quieres que quede con una consistencia más cremosita. Aunque las recetas varían, lo recomendable es usar aproximadamente 1 taza de almendras por cada 4 tazas de agua, lo que equivale a cerca de más de 190 almendras por litro de agua, si se estima que una taza contiene alrededor de 92 almendras. A diferencia de las versiones comerciales, esta medida hace que quede más espesa y con un sabor más intenso.
Aquí es donde la realidad se distancia de las expectativas. La mayoría de las “leches” o bebidas comerciales de almendra contienen muy pocas almendras en comparación con lo que usarías en casa. La mayor parte del volumen de estas bebidas es agua, junto con estabilizadores, emulsionantes y a veces azúcares o micronutrientes añadidos para mejorar la textura y conservación.
Según análisis de productos y estudios de la industria, muchas bebidas de almendra comerciales contienen aproximadamente 2% a 5% de almendras por peso o volumen, lo que significa que el resto es principalmente agua. Incluso en productos que se promocionan como opciones “saludables” o “originales”, el porcentaje de almendra real suele ser bajo, lo que explica por qué estas bebidas tienen textura ligera y sabor sutil en lugar de un perfil verdaderamente almendroso.
Si lo que buscas es una bebida con sabor profundo y beneficios nutritivos:
La versión casera no solo sabe mejor, sino que también conserva más de los compuestos saludables que hacen de las almendras un alimento tan apreciado. Si quieres aprovechar al máximo la leche de almendra, lee esta nota.

Las almendras son un alimento saludable y culturalmente rico: aportan fibra, grasas saludables, proteínas y antioxidantes como la vitamina E, y se asocian con mejoras en la salud cardiovascular y la saciedad. Esto son algunos de sus beneficios:
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