
Conoce un poco más sobre las semillas de girasol sus propiedades nutricionales, beneficios para la salud y cómo consumirlas de forma saludable en tu alimentación diaria.

Las semillas de girasol, más allá de ser un snack clásico, son auténticas “joyas” nutricionales. Provenientes de la planta Helianthus annuus, estas semillas están cargadas de grasas saludables, vitaminas y minerales esenciales que pueden transformar tu bienestar diario.
Desde una perspectiva botánica, lo que consumimos son los aquenios del girasol. Estas semillas se encuentran protegidas por una cáscara o pericarpo que suele presentar estrías blancas y negras. En la actualidad, su consumo se ha extendido globalmente debido a su alto contenido en ácidos grasos insaturados y micronutrientes esenciales.

Incorporar estas semillas en la dieta habitual, siempre que se haga de forma moderada y preferiblemente sin sal añadida, aporta ventajas significativas:

La versatilidad de la semilla de girasol permite utilizarla en múltiples preparaciones:
Es importante recordar que la moderación es clave, pues su aporte calórico es elevado. Una ración recomendada oscila entre los 25 y 30 gramos diarios.
¿Es mejor comerlas crudas o tostadas?
Lo ideal es consumirlas crudas o ligeramente tostadas sin sal. El exceso de sodio en las versiones comerciales procesadas puede contrarrestar sus beneficios cardiovasculares.
