
Este utensilio a trascendido las fronteras de Asia para convertirse en un elemento mundial, donde se rinde homenaje a la sencillez, la historia y la elegancia de este utensilio milenario.

Los palillos chinos, conocidos en su origen como zhu y actualmente como kuàizi, son mucho más que simples utensilios de cocina. Con una trayectoria de más de cinco mil años, estos instrumentos representan la identidad de Asia Oriental, simbolizando sofisticación, armonía y una filosofía de vida equilibrada.
El origen de los palillos se sitúa en la dinastía Shang (aprox. 1200 a. C.). Inicialmente, no se utilizaban para comer, sino como herramientas para manipular alimentos dentro de ollas con agua o aceite hirviendo.

Fue durante la dinastía “Han” cuando se generalizó su uso como cubiertos. Este cambio fue impulsado por la influencia del filósofo chino Confucio, quien predicaba que los instrumentos punzantes (como los cuchillos) recordaban a las armas y, por lo tanto, no debían estar presentes en la mesa, un espacio destinado a la paz.
Aunque comúnmente los llamamos “palillos chinos”, su uso se extiende por toda la esfera cultural del este de Asia, adaptándose a cada gastronomía:

El dominio de los palillos no solo reside en la destreza física, sino en el respeto a las normas sociales:

Existe cierto simbolismo dentro de la cultura asiática y los aportes que podrían conllevar usar este utensilio.