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¿De verdad mejora nuestro humor con la comida de confort?

Por Paloma García

La comida de confort es algo que nos parece necesario en muchas situaciones, pero ¿realmente funciona?

Hay alimentos que nada más de pensar en ellos nos provocan felicidad. También hay otros que relacionamos con ciertos sentimientos, como cuando decidimos comer dulces porque estamos tristes.

Algo que no podemos negar es que hay algunas sustancias que libera el cuerpo cuando ingerimos azúcares o realizamos actividades físicas.

Estas no las aporta ningún alimento en particular, sino que el organismo mismo las produce como consecuencia de una actividad (como comer o hacer ejercicio).

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Las calorías nos apapachan

A la mayoría de las personas nos produce placer el simple hecho de comer. Y no sólo es una aseveración al aire, sino que el inconsciente se pone en estado de alerta cuando se va a satisfacer una primera necesidad.

Empecemos por lo básico. De todos los nutrientes contenidos en los alimentos, cuando consumimos carbohidratos el cuerpo humano obtiene energía inmediata.

Por eso te sientes acelerado cuando comes algo muy dulce o te da el mal del puerco si te excediste.

Esta sensación se da por la cantidad de calorías y cómo las aprovecha el cuerpo. Efectivamente, las calorías tienen que ver con el calor corporal y es su unidad de medida.

Quizás también por eso te sientas apapachado cuando te tomas una taza de chocolate caliente.

En conclusión, nuestro inconsciente relaciona la comida alta en carbohidratos como calor corporal, por lo que generalmente esa es la comida de confort. ¿Cuándo se te ha antojado comer espinacas cuando estás triste?

Los básicos para entender cómo funciona la comida de confort

Comencemos por la raíz. Todas las conductas, emociones y sensaciones se producen en una de las partes más importante del cerebro: el hipotálamo.

Todo, desde los reflejos más básicos hasta los sentimientos más complejos, surgen de aquí.

Entre muchas de sus funciones, el hipotálamo regula la liberación de hormonas y el hambre.

Como podrás imaginarte tiene sus herramientas para poder cumplir con todas sus funciones y se llaman neurotransmisores y hormonas.

Hablando específicamente de la alimentación, las endorfinas son unas hormonas neurotransmisoras que se relacionan directamente con la sensación de placer.

Son ellas las que te hacen sentir feliz cuando pruebas ese helado de chocolate triple.

Existen otras sustancias que dan sensación de bienestar y placer como la oxitocina, aunque esa se relaciona más con la lactancia materna y las relaciones sexuales.

Otro neurotransmisor importante es la serotonina, que nos da sensaciones de felicidad, saciedad y regula la digestión.

¿Cómo se liberan los neurotransmisores? Cuando consumimos alimentos ricos en triptófano, flavonol o fenitilamina, liberamos hormonas, sucede la reacción química que produce la felicidad.

La mente está detrás de todo esto

Además de que físicamente sucede todo el proceso de liberación de hormonas, hay mucho en lo que juega la mente para nuestra elección de comida de confort.

Pensar en la comida que nos reconfortaba cuando éramos chicos y mamá nos daba de comer puede causar que tendamos a consumir cierto tipo de alimentos.

Por este motivo hay aromas que recuerdan a nuestra primera casa y nos da nostalgia recordarlos.

Cuando comemos solos no se produce el mismo efecto que cuando lo hacemos compartiendo con alguien. En estos casos, comer platillos que nos recuerden a amigos o familia pueden funcionar como comida de confort.

Volviendo a las calorías, la mente relaciona la temperatura de una tacita de café caliente cuando hace frío porque justamente esa sensación necesita.

No sólo se trata de las calorías sino de los alimentos que relacionamos con nuestra cotidianeidad. La comida de confort representa un acto social.

Pero espera…

Algo que es importante que sepas es que aún cuando los alimentos ayudan a liberar las hormonas de felicidad y saciedad, comer comida de confort no arreglará tu problema a largo plazo.

Piensa en los componentes de drogas como la morfina, nicotina o taurina. El mecanismo es bastante similar, aunque a nuestro favor podemos decir que la liberación de endorfinas no produce adicción.

De cualquier manera, no creas que por acabarte una caja de chocolates tu humor será mejor de ahora en adelante. Hay muchos estudios que han puesto en tela de juicio la efectividad de la comida de confort planteando que quizás todo se deba a la predisposición de la memoria sensitiva.

Alimentos comunes como comida de confort

Algunos alimentos son muy populares por sus efectos afrodisiacos, otros por tener efectos alucinóngenos. En el caso de la felicidad, tenemos algunos muy bien ubicados, pero te sorprendería saber que hay muchos más.

Helado

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Esa imagen de Hollywood en la que una mujer puede curarse el mar de amores con una cubeta de helado puede funcionar con toda proporción guardada.

La leche con la que se elabora contiene carbohidratos (energía inmediata) además de minerales que facilitan el proceso.

Chocolate

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El cacao es uno de esos alimentos a los que nos sentimos ligados cuando necesitamos un abrazo. Es muy rico en triptófano, que acelera la liberación de serotonina.

Un valor agregado es que tiene flavonoles, que son antioxidantes naturales que además ayudan a la buena circulación. ¡Una joya!

Chile

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Lo primero que sucede cuando comemos cosas picantes es que se estimula la salivación y pone al cuerpo en situación de alerta.

Después de eso se libera serotonina y querrás seguir enchilándote, pues produce un placer inexplicable. Por eso amamos la comida mexicana.

Nueces y pescados

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Las grasas ‘buenas’ como el omega 3 y 6 facilitan la liberación de serotonina si hay suficiente magnesio y triptófano.

En el caso de las nueces y los pescados, al ser ricos en todos estos componentes, podrían hacernos sentir mejor en un mal rato.

Legumbres

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Un buen remedio para curarse el mar de amores es enamorándose del hummus, las lentejas o los frijolitos. Resulta que todas las legumbres son muy altas en triptófano, lo que acelera nuestra sensación de felicidad.

Carne, lácteos y huevo

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La combinación de carbohidratos, grasas y proteínas es las ganadora si lo que queremos es liberar neurotransmisores para sentirnos mejor. Además, la presencia de vitamina B y calcio mejorará otras funciones del organismo.