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Probamos cinco sacacorchos y te tenemos el mejor

Por Animal Gourmet

Todos los utensilios de cocina se ven preciosos en el estante de la tienda… hasta que llegan a casa y resulta que no son tan fáciles de usar como prometía el empaque. Esto sucede mucho con los sacacorchos que, si bien abundan en diseños y formas, no siempre se elige al mejor.

Entre todos los modelos, elegimos cinco, los probamos y tenemos un veredicto para cada uno.

Mejor invierte en un buen sacacorchos

A veces pasa que nos dejamos llevar por los diseños vanguardistas o aquellos que prometen menos esfuerzo a la hora de abrir esa botella de vino.

También está sobre la mesa la discusión acerca de las botellas con rosca en lugar de corcho. Aunque ambas posturas tienen sus ventajas y sus áreas de oportunidad, la realidad es que son pocos los placeres de abrir un vino, oler y tocar el alcornoque para saber qué maravilla estamos a punto de beber.

De brazos

mejor sacacorchos

Este es uno de los más comunes para tener en casa y es fácil saber por qué: es sencillo de usar, no es muy caro y se encuentra básicamente en cualquier lugar. Bonus extra: en la cabeza de este hombrecillo hay un abridor de corcholatas.

El problema que tiene es que no siempre descorcha en un solo paso y en ocasiones rompe el alcornoque. La recomendación es buscar uno con el espiral delgado pero lo suficientemente aguantador.

Forma de T

mejor sacacorchos

Si tienes una navaja suiza o la fuerza de Hércules, seguro conoces mejor este sacacorchos. El principio suena sencillo: enroscar el espiral y después tirar con fuerza hasta que salga completo.

La ventaja de este ejemplar es que es raro que rompa el alcornoque pero presenta un enorme reto: sí hay que esforzarse a la hora de quererlo sacar. Otra ventaja es que no es muy aparatoso entonces puedes llevarlo contigo a donde vayas.

El de servicio o dos pasos

Seguramente lo has visto en los restaurantes y los buenos meseros lo utilizan con una destreza que parece muy fácil de usar. Antes de que lo compres te damos un adelanto: no es tan sencillo como se ve.

Sin embargo, aprender a descorchar una botella con esta opción es una prueba de servicio básica que además de ser muy lucidora, no daña el corcho.

Funciona de la siguiente manera: se enrosca el espiral -los expertos dicen que en seis vueltas- y cuenta con dos pasos para ayudarse a hacer palanca.

Eléctrico

Foto: http://www.vinoybodegas.net

Sin duda este es uno de los más sencillos de usar. Basta apretar un botón para que el espiral gire hacia abajo y otro clic para que suba con todo y el corcho.

La mala noticia es que este es el tipo de cosas que terminan en el fondo del cajón porque se acabó la pila y utiliza de esas que no se consiguen tan fácilmente. Además ¿qué es de un buen vino sin un esfuercito para abrirlo?

De palanca

Este se basa en el clásico de dos pasos sin embargo es un sacacorchos que da mejor estabilidad a la botella. Generalmente tienen una base para inmovilizarla y hacer más sencillo el trabajo; solo hay que bajar una palanca y subirla para tener el corcho.

El problema con este es que es demasiado aparatoso y difícil de transportar. Además, debes revisar al comprarlo que tenga base de goma para que no raye las superficies donde abras tu botella.

Y el ganador es…

En cuestiones de practicidad definitivamente es el eléctrico. Es de buen tamaño y definitivamente hace la labor muy sencilla.

El mejor en su relación precio – utilidad es el de alas. También es fácil de usar y de transportar.

Si lo que quieres es que la apertura de tu botella sea toda una ceremonia mejor busca un sacacorchos de dos pasos, esos clásicos de los restaurantes.

Recuerda que estos aditamentos no sirven para abrir botellas de vino pero acá te decimos cómo hacerlo.