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Leche condensada y evaporada: las recetas para hacer en casa

Por Érika Choperena

En las recetas de cocina, principalmente las dulces, hay dos ingredientes que toman protagonismo: la leche condensada y la evaporada. Aunque están disponibles en la tiendita o en el supermercado, hay manera de prepararlas en casa.

El invento de ambas leches surgió a partir de la necesidad de conservarla durante más tiempo en condiciones óptimas. Fue en el siglo XIX cuando se descubrió que el consumo de lácteos en mal estado había incrementado la mortalidad.

A partir de ahí surgió la idea de condensarla, es decir, hacer un líquido más denso y espeso eliminando una cantidad considerable del agua que contiene naturalmente.

Para hacer ambas recetas en casa la base es colocarla a fuego bajo, en la gastronomía a este proceso se le conoce como reducción. Es largo pues de otro modo adquiere sabores amargos.

receta leche condensada evaporada

Para preparar ambas leches se reduce un 60% de su contenido líquido; inicialmente se hacía con leche cruda, es decir, recién ordeñada; ahora cualquier tipo puede condensarse

Como su naturaleza lo dicta, dura más y la leche condensada a diferencia de la evaporada extiende todavía más su tiempo de vida ya que el azúcar añadida actúa como conservador.

Leche evaporada

Ingredientes 

  • 1 litro de leche entera

Procedimiento

  1. Colocar la leche entera en un recipiente de boca ancha a fuego alto. Al romper el hervor, bar el fuego al mínimo.
  2. Remover cada 5 minutos para evitar que se forme nata. 
  3. Cocinar a fuego bajo durante 60 a 90 minutos o hasta que el líquido haya reducido un 60%. 
  4. Colar y dejar enfriar.
  5. Refrigerar.

Tip animal: Notarás que tu leche evaporada está lista una vez que el color sea amarillento.

Leche condensada

Ingredientes

  • 400 mililitros de leche entera
  • 1/2 taza de azúcar

Procedimiento

  1. En un recipiente colocar la leche y el azúcar a fuego medio hasta hervir, revolviendo todo el tiempo.
  2. Dejar el hervor por un minuto más y bajar el fuego al mínimo de 30 a 40 minutos o hasta que la leche haya reducido su volumen a la mitad. Revolver cada 15 minutos mientras se cocina para controlar la espuma.
  3. Dejar enfriar para que termine de espesar mientras se agita con un globo para evitar que se cristalice.

Tip Animal: Si eres intolerante a la lactosa puedes utilizar leche deslactosada o vegetal y hacer el mismo procedimiento. No reduzcas con edulcorantes como svetia o sucralosa ya que toma un sabor a metal.