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¿Dónde comer bien en Madrid? Los expertos nos recomiendan… (Parte II)

Por Animal Gourmet

Madrid y su cocina se visten de luces estos días 27, 28 y 29 de enero para celebrar en el Palacio de Congresos del Campo de las Naciones la XII edición de la Cumbre Internacional de Gastronomía MadridFusión.

“La inspiración está en la calle” es el tema de esta edición en la que habrá ponencias, demostraciones, talleres magistrales, catas y conferencias, además de 100 cocineros que representarán a 15 países quienes discutirán el tema de la cocina urbana.

Sin duda, una fiesta culinaria en la que los sabios de la cocina conversan con los interesados, estudiantes y sibaritas.

Quisimos conversar nosotros, con otro grupo de expertos en comer y verdaderos conocedores de la capital española, sobre cuáles son sus sitios favoritos para comer en Madrid, los mejores lugares para copear, sentarse a tomar un café y aquellos donde seguro encontrarás tremendas comilonas inolvidables.

Así podrás contar con las mejores sugerencias de los grandes glotones, con experiencia probada, y que han vivido esa gran ciudad que es Madrid.

Acá puedes ver las sugerencias de un corresponsal de guerra, un chef y una socialité…

Ajo, escritora y micropoetisa madrileña.

La Bola por el cocido madrileño, el Pimiento Verde por las alcachofas y Casa Hortensia por la merluza a la romana y la fabada asturiana.

Nicolás Vale, creativo, publicista y orquestador de Millesimé México.

La Terraza del Casino de Madrid, con el mejor chef de Madrid, Paco Roncero. La máquina, ¡un clásico! y Samm, las mejores paellas del mundo. Punto.

Martha Sosa, productora de cine mexicana.

Hace más de 14 años la vida me llevó a Madrid y de muchas maneras la ciudad se ha convertido en mi segunda casa. Cada vez que voy y desde que hago mi maleta empaco antojos muy concretos y con ellos tres restaurantes fantásticos que se convierten en visita obligada. Ninguno está “de moda” ni va de “cocina de autor” pero sus cartas son espectaculares y su prestigio sigue impecable.

Las tortillas de Gabino. (Rafael Calvo 20, Barrio de Chamberí)

Prepárese para un “antes y después” cuando prueben la tortilla de patatas con trufa blanca que hacen aquí o la de callos o la de almejas. Su textura y sabor lo dejarán “flipado”. Cocina tradicional española en una ambiente elegante y acogedor. Su bodega de vinos es de las mejores del Barrio, sus meseros cariñosos y simpáticos.

Lo descubrí gracias a mi entrañable amigo Guillermo Springall, arquitecto mexicano y de buen diente que vivió muchos años en Madrid.

El Barril de Alcántara. (Alcántara 30, Barrio de Salamanca)

Voy por mi dosis de mariscos a este delicioso lugar que está en el Barrio de Salamanca. Los frutos del mar se traen diariamente de las costas de España, principalmente de Galicia. Siempre pido carabineros, chopitos, boquerones y comparto un arroz, que aquí lo hacen especialmente caldoso. Es un lugar que ofrece privacía  y ambiente familiar al mismo tiempo. Aquí he coincidido con Miguel Bosé, Gabriel y Mercedes García Márquez y con Pedro Almodóvar.

Sidrería Sagaretxe. (Eloy Gonzalo 26 , Barrio de Chamberí)

Hace muchos años me trajo aquí Montxo Armendáriz, muy querido y admirado director de cine. Nadie mejor que un gourmet de Pamplona para descubrir lo que sin duda es un templo donde se celebra la cocina más fina y tradicional del País Vasco. Su barra de pintxos es de sueño y siempre está atiborrada de sorpresas y gente feliz. Siempre pido algo distinto y siempre me sorprendo. Me gusta la sencillez y el rigor de sus platillos. Como para sentirse en San Sebastián.

Hernaldo Zúñiga,  compositor y cantautor nicaragüense.

Los desayunos en Madrid suelen ser espartanos (constante en toda Europa), un croissant, café y a lo más un jugo de naranja. Entonces, de lo que se trata es encontrar un sitio que ofrezcan esos dos productos con calidad. La cadena de tiendas pre-era delicatessen Mallorca es de lo mejor, sirven un café y dos variedades de croissants muy buenos. Tengo predilección por el de Goya con Serrano (dentro de un centro comercial premium y pequeñito).

En el barrio de Las Letras, en la calle León hay varios locales que pueden ser interesantes pero irregulares en su oferta. Para comer (mediodía): Montepríncipe uno de los secretos mejor guardados de Madrid, señero restaurante del barrio de Malasaña (céntrico), modesto de aspecto y óptimo en su oferta culinaria sustentada en gran materia prima, de asombro, con una cocina amorosa y exacta, en línea recta, T. 914-488-310, calle de San Andrés, 31 (pidan mesa en la planta baja. Esto es muy importante).

Otra de mis querencias, hoy empiezan a morir de éxito (muy justificado) es Arzábal, en las inmendaciones del Retiro, T. 914-095-661, calle Dr. Castelo 2. Cuentan con dos restaurantes (uno al lado del otro) y de inminente apertura, enfrente, un club gourmet. Ambiente adulto contemporáneo enrrollado y enterado además de clientes “foodies”, hay platos gloriosos también con excelentes referencia de vinos.

El Mercado de La Paz en el barrio de Salamanca, hay una entrada por la calle Ayala (a la altura del 20), no tiene pierde para comprar productos frescos y de calidad, gran mercado, típicamente madrileño.

Para beber, uno de mis favoritos es Del Diego, en la calle de La Reina (paralela a la Gran Vía), por las alturas del 10, 12 o 14, encuentras los cocteles mejores preparados de la ciudad. Para mis Gin Tonics (una de mis querencias) acudo, de día, al Gint Nize en la calle Almirante (fashion de toda la vida), sobre el No. 20, hay un sofá viendo a la calle que es una gozada. La barra de gins está dentro del local que se llama Bristol Bar, que además preparan platos resultones para comer sin mayor ambición.

Visiten los mercados reconvertidos en locales multi oferta de cocinas rápidas, castizas. Está el San Antón, en el barrio gay de Madrid, Chueca, calle Augusto Figueroa tiene un bar divertido en la terraza, mucho hetero y gays modernos. Hay locales que ofrecen platos bien logrados, imprescindible una visita. En la misma tónica está el antiguo mercado (reconvertido en templo turístico) de San Antonio, enfrente de la plaza Mayor, es un poco timo porque la oferta aunque es muy colorida es solo correcta, merece la pena la visita para verlo y pillar alguna copita de cava con unas ostras frescas del Cantábrico. El lugar, precioso.

Acá puedes leer las sugerencias del periodista Alberto Peláez, el chef Daniel Ovadía y Genoveva Casanova…