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Las doce uvas de la suerte​ es una tradición española que consiste en comerse doce uvas la medianoche del 31 de diciembre para dar la bienvenida al Año Nuevo/ Foto: Shutterstock

¿Por qué comemos uvas en Año Nuevo?

Por Animal Gourmet

Comer las doce uvas en año nuevo es una tradición divertida y que genera siempre buena vibra, sentimientos positivos, ilusiones y buenos deseos hacia el futuro.

¿Pero a quién se le ocurrió hacerlo? Pues resulta que la tradición de las doce uvas es española.

Casi en todos los países en los que se ha extendido esta costumbre, cada una representa una campanada a las 12 de la noche del 31 de diciembre y originalmente esas campanadas sucedieron en la Puerta del Sol, en Madrid.

Las uvas son las protagonistas de la noche de Año Nuevo, pero sabes por qué comemos uvas en Año Nuevo.

Las uvas son las protagonistas de la noche de Año Nuevo/ Foto: Pexels/Lisa Fotios

Y aunque para las uvas hay algunos nuevos…

El origen histórico de comer uvas en la Nochevieja se remite a un bando municipal que un alcalde de Madrid impuso en 1882. Con la intención de mantener la paz en esta noche, se ordenó permanecer en casa a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos y comer y beber de manera desorganizada en este día de fiesta.

Las campanadas del Ayuntamiento se escuchaban en todo el centro de la capital ibérica; eran una señal de que el año viejo estaba llegando a su final. Para celebrar esto y ofrecer el ciclo entrante, las uvas hacían su aparición.

Fueron uvas y no cualquier otra fruta porque los vitivinicultores españoles ofrecían sus excedentes como una tradición para quien quisiera tener doce meses de abundancia.

 

Comer doce uvas al son de las campanadas conduce a un año de buena suerte y prosperidad.

Comer doce uvas al son de las campanadas conduce a un año de buena suerte y prosperidad/ Foto: Shutterstock

Hoy en día, la Noche Vieja en Madrid sigue siendo una de las fiestas más entrañables de la ciudad. La Plaza del Sol se inunda de personas de todas las índoles para desearse prosperidad y abundancia.

Un dato curioso de esta costumbre española es que el 80% de las uvas que se comen en ese país para recibir el nuevo año vienen del Valle de Vinalopó, en Alicante. Es una variedad de nombre Aledo con denominación de origen; es dulce con piel muy delgada, muy fácil de comer. Tanto así que son más de 2 millones de kilos los que se preparan para esa noche.

En México se sigue esta tradición aunque las uvas son nacionales y su origen es principalmente el estado de Aguascalientes.

Los significados de las uvas

Al compás de las campanadas, comer uvas es una representación de esperanza para la incertidumbre del año que empieza.

Cada uva significará cada mes del año y cada una es un deseo. Hay que elegir unas buenas -sin hueso preferentemente- de buen sabor y tamaño mediano. En algunas casas es tradición bañarlas en coñac y revolcar en azúcar para dar un valor agregado.

Deseamos que elijas las mejores uvas, que tengas abundancia y que se cumplan cada uno de los doce deseos que pidas al son de las campanadas.

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